Los altibajos de un gamer

Jugador

¿Quién en su vida no se ha topado con una consola de videojuegos? Es algo con lo que todos en algún punto de nuestras existencias hemos interactuado, y el que lo niegue no sé de qué planeta proviene. Usualmente, ocurre que la mayoría de experiencias jugando, casi siempre nos retoman a nuestra infancia, ese dulce momento de cero preocupaciones y mucha diversión.

Sin embargo, es cierto que para muchos era sinónimo de discusión segura con nuestros padres debido a la constante permanencia con estos aparatos que ellos no sabían usar, pero que traían buenos aspectos a nuestras vidas, solo que ellos no lo notaban. E incluso, los niños de ahora suelen pasar por los mismos episodios que los niños de hace una década fascinados por los videojuegos que nunca pasarán de moda.

Una muestra de ello, es Santiago Zamora, un niño de 12 años, quien es amante de los videojuegos al igual que su hermano mayor quien lo ha influido de manera constante a realizar uso de ellos como hobbie; menciona que cuando pasa tiempo frente a una pantalla jugando surgen varias emociones en él, tales como alegría, estrés e incluso ansiedad.

Además de esas emociones que ocasionan los videojuegos en él, también es consciente a su corta edad que su pasión trae aspectos buenos y malos a su vida. Dice que uno de los aspectos buenos es que debido a su largo tiempo jugando, ha desarrollado habilidades como el aprender un segundo idioma gracias al consumo de juegos en Inglés.

De igual manera, reconoce los efectos negativos como el hecho de que antes todo su tiempo lo invertía estando frente a una pantalla y dejaba de lado sus responsabilidades estudiantiles.

La mayoría de adultos solo notan los aspectos negativos que los videojuegos generan en la vida de un niño o un adolescente, pero no se percatan de que así como hay efectos negativos, también los hay positivos. Casos como el de Santiago y los de otros conocidos, me han hecho analizar que el uso constante de las consolas también puede ser bueno para una persona, siempre y cuando lo sepan llevar.

Así fue como Santiago Zamora, junto a su familia, lograron conversar y llegar a un acuerdo acerca de la distribución de su tiempo, lo cual posteriormente le permitiría cumplir con sus deberes escolares y así mismo poder pasar tiempo disfrutando de sus juegos favoritos.

En conclusión, las consecuencias negativas no suelen ser tan graves cuando se trata del uso de videojuegos, normalmente a medida que uno crece, se logra enfocar nuestra atención en otras cosas además de los juegos, como obligaciones laborales, familiares y estudiantiles. Tomando finalmente así a los videojuegos, como un escape de la monotonía y de la cotidianidad.

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