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Ladrones de leche

ladrones de leche

 Realizado por: María Fernanda Alvarado Gutiérrez - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

 

La naturaleza de los mamíferos es la lactancia: la vaca amamanta a su ternero, la leona a su cachorro, la madre a su bebé. ¿Por qué el hombre cambió esto?.

Tome leche materna hasta los tres años y  por supuesto fue toda una odisea para mi madre. Prefería eso a comer una dieta sólida o a tomar leche de fórmula para niños. Luego tuve que acostumbrarme a beber leche alquería y suplementos que me abrieran el apetito aun cuando yo seguía arraigada a aquel instinto natural con el que había nacido. Como parte de la naturaleza de la mujer y el proceso de crear vida, la lactancia no sólo genera ese vínculo entre madre y bebé o aporta los nutrientes necesarios para el crecimiento, sino que también trae múltiples beneficios como la disminución de enfermedades y el bienestar y salud de ambos.

Dicho esto, biológicamente es correcto y más que acertado tomar la leche materna, claro, yo me excedí un poco en el consumo de esta. Ahora, ¿por qué de beber la leche de nuestras mamás pasamos a tomar la de un animal?, así suena, así es. Se promueve tomar leche, es que ese es el calcio. “La leche de vaca es buenísima, los niños deben tomar de dos a tres vasos al día porque eso los ayuda a crecer”. ¿Por qué de vaca? ¿Y si a lo mejor tomaramos de perro? o cambiemos los papeles: los animales tomando leche humana. Suena ilógico, ¿no es así?. La composición química de la leche de vaca es absolutamente perfecta para nutrir a un ternero porque provee los nutrientes necesarios para hacer que la vaca sea nutrida perfectamente y le ayuda a desarrollar su sistema digestivo e inmune. Si le diéramos leche humana a un ternero éste sufriría de mal nutrición y se enfermaría. Somos la única especie que ingiere leche de otra especie. Aún así, es muy normal, la mayoría crecemos con la bolsa de leche en la nevera, los yogures, el bon yurt, entre otros lácteos que provienen de la leche de las vacas. 

Volviendo a la ciencia, varios estudios —como el de la Universidad de Londres — aseguran que después de que nos desprendemos del seno de nuestra madre y paramos el consumo lactante,  nuestro cuerpo no está capacitado para ingerir las enzimas que se encuentran en  la leche procedente de la vaca. Es por esto que nos enferma, nos inflama y hace que el proceso de digestión sea enormemente complicado, ¿ha escuchado sobre la intolerancia a la lactosa? porque es así, en pocas palabras nuestro organismo no tiene el poder de tolerar la leche, quienes lo hacen es porque ya su cuerpo ha generado cierta estabilidad frente a esa ingesta, ha hecho una mutación genética. 

Y aunque enferme o irrite, las personas beben tres vasos o más al día, lo que equivale a más o menos 650 ml. Las compañías nos la venden con el típico comercial del niño y su bigote blanco o una vaca con vestido de hada que vuela, tan absurdo como que usted y yo bebamos leche animal. La naturaleza nos lo da de la siguiente manera: nacer, tomar leche materna como base de alimentación, crecer, empezar una dieta compuesta por los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, sobrevivir. Y como sociedad simplemente se nos lleva a tomar leche de un animal, —preferiblemente de una vaca— que no es necesaria y para nada natural. 

Tradicionalmente se ha asociado el calcio a la leche, que todavía prevalece en nuestro imaginario colectivo como la principal e incluso la única fuente de calcio de la dieta, pero en realidad hay más alimentos con más calcio que la misma leche. Hay muchos niños que al igual que yo no deseaban consumir leche porque sienta mal, es pesadísima, y los pediatras y organizaciones de salud dicen que debemos beberla, que si no se partirán nuestros dientes y nuestros huesos.  Todo eso una gran mentira. El calcio que proviene de la leche animal no se absorbe adecuadamente y consumirla puede ocasionar varios problemas de salud peligrosos tales como: 

  1. Huesos rotos

Sí, así es, la leche animal solo hace que nuestros huesos se debiliten porque generan un sobreesfuerzo a la hora de digerir el calcio que trae la leche de vaca. Específicamente la caseína, una proteína de la leche. 

  1. Enfermedades 

Según datos del Instituto Nacional de Cáncer, publicados por la Universidad de Oxford: los países que tienen menor índice de cáncer, como China, son los que no consumen lácteos. Esto está relacionado con las hormonas que se le inyectan a las vacas para que produzcan leche en grandes cantidades. 

  1. Aumento de peso 

Al contrario de lo que la industria dice, un estudio en más de 12.000 niños mostró que entre más leche bebieron, más peso ganaron. Si usted tiene leche de vaca en la nevera, le invito a que vaya, la tome y revise en la tabla nutricional la cantidad de azúcar que trae y sus ingredientes. No es sólo leche de vaca, ¿cierto?. Esto sucede porque es terriblemente procesada, le agregan químicos, azúcares, estabilizantes, conservadores, etc. Esto es perjudicial para nuestra salud y además para nuestro porcentaje de grasa. 

  1. Acné y desordenes hormonales 

Como ya lo mencioné anteriormente, las vacas están cargadas de hormonas que las productoras de lácteos les inyectan para que produzcan más leche y esto se traspasa a lo que bebemos. Además, ¿naturalmente las mamarias producen leche cuando? cuando la mujer o hembra está en estado de embarazo. La mayoría de leche de las vacas es extraída durante su etapa de embarazo: lo que hace que hayan hormonas procedentes de su embarazo. Hay todo un cóctel de hormonas y eso nos produce acné, pubertad precoz y desordenes hormonales. 

Si bien ya dije algunos argumentos quiero agregar otras razones por las cuales no necesitamos y no deberíamos tomar leche animal: La leche de vaca contiene grandes cantidades de grasa, la cual obstruye las arterias, incluso en personas de corta edad. Además está llena de bacterias, de ahí la necesidad de pasar por un proceso de pasteurización. La leche de vaca contiene antibióticos, en las granjas lecheras se les suministra antibióticos a las vacas para evitar que estas cesen la producción de leche por enfermedades. la leche de vaca contiene pus y sangre animal. Su consumo de puede también estar asociado con el Síndrome de Muerte Súbita Infantil y la enfermedad de Esclerosis lateral Amiotrofica (Enfermedad de Lou Gehrig). Además de todo esto, las grandes compañías productoras de lácteos maltratan y ponen a las vacas en estados deplorables. Dejemos de robarle la leche al ternero y busquemos alternativas deliciosas, más nutritivas y libres de maltrato animal, enfermedades, quimicos, toxinas, azucares y entre otras cosas. Algunas de esas opciones: leche de almendras, de avena, de coco o de arroz.  

 

OPINIÓN

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La naturaleza de los mamíferos es la lactancia: la vaca amamanta a su ternero, la leona a su cachorro, la madre a su bebé. ¿Por qué el hombre cambió esto?.

Tome leche materna hasta los tres años y  por supuesto fue toda una odisea para mi madre. Prefería eso a comer una dieta sólida o a tomar leche de fórmula para niños. Luego tuve que acostumbrarme a beber leche alquería y suplementos que me abrieran el apetito aun cuando yo seguía arraigada a aquel instinto natural con el que había nacido. Como parte de la naturaleza de la mujer y el proceso de crear vida, la lactancia no sólo genera ese vínculo entre madre y bebé o aporta los nutrientes necesarios para el crecimiento, sino que también trae múltiples beneficios como la disminución de enfermedades y el bienestar y salud de ambos.

Dicho esto, biológicamente es correcto y más que acertado tomar la leche materna, claro, yo me excedí un poco en el consumo de esta. Ahora, ¿por qué de beber la leche de nuestras mamás pasamos a tomar la de un animal?, así suena, así es. Se promueve tomar leche, es que ese es el calcio. “La leche de vaca es buenísima, los niños deben tomar de dos a tres vasos al día porque eso los ayuda a crecer”. ¿Por qué de vaca? ¿Y si a lo mejor tomaramos de perro? o cambiemos los papeles: los animales tomando leche humana. Suena ilógico, ¿no es así?. La composición química de la leche de vaca es absolutamente perfecta para nutrir a un ternero porque provee los nutrientes necesarios para hacer que la vaca sea nutrida perfectamente y le ayuda a desarrollar su sistema digestivo e inmune. Si le diéramos leche humana a un ternero éste sufriría de mal nutrición y se enfermaría. Somos la única especie que ingiere leche de otra especie. Aún así, es muy normal, la mayoría crecemos con la bolsa de leche en la nevera, los yogures, el bon yurt, entre otros lácteos que provienen de la leche de las vacas. 

Volviendo a la ciencia, varios estudios —como el de la Universidad de Londres — aseguran que después de que nos desprendemos del seno de nuestra madre y paramos el consumo lactante,  nuestro cuerpo no está capacitado para ingerir las enzimas que se encuentran en  la leche procedente de la vaca. Es por esto que nos enferma, nos inflama y hace que el proceso de digestión sea enormemente complicado, ¿ha escuchado sobre la intolerancia a la lactosa? porque es así, en pocas palabras nuestro organismo no tiene el poder de tolerar la leche, quienes lo hacen es porque ya su cuerpo ha generado cierta estabilidad frente a esa ingesta, ha hecho una mutación genética. 

Y aunque enferme o irrite, las personas beben tres vasos o más al día, lo que equivale a más o menos 650 ml. Las compañías nos la venden con el típico comercial del niño y su bigote blanco o una vaca con vestido de hada que vuela, tan absurdo como que usted y yo bebamos leche animal. La naturaleza nos lo da de la siguiente manera: nacer, tomar leche materna como base de alimentación, crecer, empezar una dieta compuesta por los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, sobrevivir. Y como sociedad simplemente se nos lleva a tomar leche de un animal, —preferiblemente de una vaca— que no es necesaria y para nada natural. 

Tradicionalmente se ha asociado el calcio a la leche, que todavía prevalece en nuestro imaginario colectivo como la principal e incluso la única fuente de calcio de la dieta, pero en realidad hay más alimentos con más calcio que la misma leche. Hay muchos niños que al igual que yo no deseaban consumir leche porque sienta mal, es pesadísima, y los pediatras y organizaciones de salud dicen que debemos beberla, que si no se partirán nuestros dientes y nuestros huesos.  Todo eso una gran mentira. El calcio que proviene de la leche animal no se absorbe adecuadamente y consumirla puede ocasionar varios problemas de salud peligrosos tales como: 

  1. Huesos rotos

Sí, así es, la leche animal solo hace que nuestros huesos se debiliten porque generan un sobreesfuerzo a la hora de digerir el calcio que trae la leche de vaca. Específicamente la caseína, una proteína de la leche. 

  1. Enfermedades 

Según datos del Instituto Nacional de Cáncer, publicados por la Universidad de Oxford: los países que tienen menor índice de cáncer, como China, son los que no consumen lácteos. Esto está relacionado con las hormonas que se le inyectan a las vacas para que produzcan leche en grandes cantidades. 

  1. Aumento de peso 

Al contrario de lo que la industria dice, un estudio en más de 12.000 niños mostró que entre más leche bebieron, más peso ganaron. Si usted tiene leche de vaca en la nevera, le invito a que vaya, la tome y revise en la tabla nutricional la cantidad de azúcar que trae y sus ingredientes. No es sólo leche de vaca, ¿cierto?. Esto sucede porque es terriblemente procesada, le agregan químicos, azúcares, estabilizantes, conservadores, etc. Esto es perjudicial para nuestra salud y además para nuestro porcentaje de grasa. 

  1. Acné y desordenes hormonales 

Como ya lo mencioné anteriormente, las vacas están cargadas de hormonas que las productoras de lácteos les inyectan para que produzcan más leche y esto se traspasa a lo que bebemos. Además, ¿naturalmente las mamarias producen leche cuando? cuando la mujer o hembra está en estado de embarazo. La mayoría de leche de las vacas es extraída durante su etapa de embarazo: lo que hace que hayan hormonas procedentes de su embarazo. Hay todo un cóctel de hormonas y eso nos produce acné, pubertad precoz y desordenes hormonales. 

Si bien ya dije algunos argumentos quiero agregar otras razones por las cuales no necesitamos y no deberíamos tomar leche animal: La leche de vaca contiene grandes cantidades de grasa, la cual obstruye las arterias, incluso en personas de corta edad. Además está llena de bacterias, de ahí la necesidad de pasar por un proceso de pasteurización. La leche de vaca contiene antibióticos, en las granjas lecheras se les suministra antibióticos a las vacas para evitar que estas cesen la producción de leche por enfermedades. la leche de vaca contiene pus y sangre animal. Su consumo de puede también estar asociado con el Síndrome de Muerte Súbita Infantil y la enfermedad de Esclerosis lateral Amiotrofica (Enfermedad de Lou Gehrig). Además de todo esto, las grandes compañías productoras de lácteos maltratan y ponen a las vacas en estados deplorables. Dejemos de robarle la leche al ternero y busquemos alternativas deliciosas, más nutritivas y libres de maltrato animal, enfermedades, quimicos, toxinas, azucares y entre otras cosas. Algunas de esas opciones: leche de almendras, de avena, de coco o de arroz.  

 

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