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Bogotá, 2.600 metros más cerca de las estrellas de la música

En 1990 Bogotá fue el escenario de tan solo un concierto, 22 años después, desde el 2012 es la primera ciudad latinoamericana en ser parte de la Red de Ciudades Creativas de la Música de la UNESCO.

Por: Marisol Rivera Roa

 

Bogotá se ha convertido en el escenario de diversos festivales y espectáculos importantes en la industria musical, logrando ser considerada un destino fundamental en América Latina para artistas de talla internacional. Hemos presenciado gran cantidad de estrellas musicales que nombrarlos a todos resulta una lista muy larga pero, basta mencionar a figuras como The Rolling Stones, Paul McCartney, Roger Waters (Pink Floyd), The Cure, Depeche Mode y Metallica, para concluir que en Bogotá se ha vivido de la mejor música.

 

Pero esto no siempre fue así, antes de los años 90 Bogotá recibía muy pocas visitas internacionales, en la década de los 70 solo se cuentan tres importantes eventos, en 1973 el concierto del padrino del soul, James Brown y del guitarrista Carlos Santana y en 1978 la primera presentación de la cantante cubana Celia Cruz. Esto resulta ser nada en comparación al gran número de artistas que actualmente Bogotá recibe al año, tan solo en el Festival Estéreo Picnic se consolidan aproximadamente 50 artistas. ¿Qué llevó a Bogotá a ser el destino musical que es ahora?

 

En 1988 la capital presentó rasgos de lo que es hoy en día con el Conciertos de Conciertos, el primer espectáculo musical de gran dimensión que se realizaba en el país, asistieron alrededor de 70 mil espectadores y se presentaron artistas como Los prisioneros, Franco de Vita, José Feliciano y Miguel Mateos. Pero, para convertirse en una capital de reconocimiento en la industria musical se necesitó mucho más que eso.

 

Seguían siendo pocas las llegadas de grandes artistas y una de las razones era la desconfianza que se tenía hacia el país por la violencia y narcotráfico. Esto influenció en las decisiones de no programar conciertos, tanto por el temor local de traer gente como el de los artistas de venir. Pero, según Chucky García, programador del Festival Rock al Parque: “La seguridad del país no fue tan determinante para que un artista viniera o no. Sí pudo haber pasado en algunos casos pero en una proporción muy baja”. A la capital lo que le faltaba eran componentes esenciales en la industria para ser reconocida en el mapa musical.

 

 

 

 

Grandes iniciativas de los empresarios y el sector público

En 1992 se lograron traer espectáculos que según los empresarios abrieron para Bogotá las puertas al mercado internacional. Primero, Gloria Estefan con su concierto Into the light que reunió a más de 65 mil personas y en segundo lugar, una de las bandas de rock más cotizadas del mundo, Guns N' Roses.

 

Haber traído a Guns N' Roses fue una experiencia difícil, hubo problemas técnicos, lluvia y disturbios que hicieron de este un espectáculo que duró solo la mitad de tiempo estimado y generó pérdidas inmensas. Pero a pesar de todo, según Francisco Tapiero, gestor cultural y management booking de artistas colombianos: “Este concierto fue histórico porque a raíz de este el negocio de la industria musical en cuanto a entretenimiento toma una lección importante. Los empresarios comienzan a organizarse, a tener otro tipo de dinámicas para trabajar”.

 

 

Simultáneamente el sector público aportó al crecimiento musical de la ciudad. En 1994 se fundó una de las escenas locales de música más importantes en el país y en América Latina: Rock al Parque. Una apuesta que buscaba generar confianza en los locales para volver a apropiarse de su ciudad y que según Francisco Tapiero “desde la concepción de los festivales al parque se ve evidenciado el desarrollo musical en Bogotá, fueron años muy importantes, estos le siguen permitiendo a la ciudad tener una circulación activa de música al aire libre y gratuita.”

 

Un impulso en pro a los conciertos

A finales de los 90 se dio un cambio a nivel internacional que incentivó a los artistas a que viajaran no sólo a Bogotá sino a diferentes ciudades: La revolución digital de la música. Chucky García nos cuenta que “el consumo de música a través de internet cambió las perspectivas del negocio de la música. De algún modo el negocio dejó de girar solo en torno de la venta de discos en físico, eso hizo que el “en vivo” recobrara una nueva relevancia, volviera a ser el centro de atención, el centro en torno al cual se mueve el negocio de la música”.

 

 

 

La consolidación del sector privado

Factores como estos contribuyeron a la evolución musical de la capital pero, fue el trabajo de las importantes empresas en el desarrollo de la industria creativa musical que consolidaron a Bogotá como destino musical.

En palabras de Iván López, uno de los creadores de The Insiders Collective, comunidad independiente que trabaja con promotoras: “Bogotá es un destino musical importante en América por el flujo de eventos que hemos tenido tanto por parte de Idartes y empresas privadas como Páramo, antes T310 Absent Papa, que desde más o menos 8 años han creído en eventos de música en Bogotá. También están los otros promotores que se han encargado de fomentar la industria musical en Bogotá como Tyrona Eventos y Move Concerts, generando un calendario de eventos impresionante”.

 

Además, Chucky García agrega que “en cuanto a los requerimientos técnicos el país también avanzó mucho, en todo lo que hay detrás y permite que las bandas puedan hacer sus presentaciones. Al asistir a un festival como el Estéreo Picnic se puede apreciar un montaje increíble, en donde se ve y se oye muy bien, y la gente vive una experiencia que está a la altura de un Lollapalooza Chile, Argentina o un festival de Estados Unidos”.

 

 

 

El componente definitivo: Los festivales privados

Todos los factores se consolidaron y se reflejan en los espectáculos de los últimos años, por mencionar algunos, Lenny Kravitz, Iron Maiden, Kiss, Coldplay, Red Hot Chilli Peppers, Maroon 5, Aerosmith. Pero principalmente se lograron fundar festivales privados que acogen a los amantes de la música de distintos géneros y posicionan a Colombia en la escena internacional.

 

Con festivales como el Estéreo Picnic, SOMA, Sónar, Hermoso Ruido, Jamming Festival, hemos vivido la música de grandes estrellas de todas partes del mundo y de diferentes géneros como Jack White, Kings of Leon, Nine Inch Nails, Foals, Moderat, The Cheminal Brothers. Según Francisco Tapiero “comienzan a apostarle a nuevas tendencias, comienzan a trabajar, a formar un público que han logrado organizar muy bien”.

 

 

 

Por lo cual, Chucky García concluye que “lo que faltaba era que se empezara a generar toda una cantidad de oferta adicional, más allá de los festivales públicos y los grandes shows de los principales empresarios. Ahora en Bogotá hay un montón de oferta que empezó a crecer rápidamente en los últimos 5 u 8 años, aparecieron más festivales privados con unos carteles realmente increíbles, con artistas de primerísima línea, generando inversiones bastantes grandes. Además, en una escena menor, también hay un montón de colectivos y festivales independientes que generan conciertos para nichos mucho más especializados”.

 

 

 

 

 

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