logo ucentral

adios semestre ACN

logo sintopia acn

acnfacebookacnyoutubeacninstragram

COM_MINITEKLIVESEARCH_RESULTADOS
Joomla Categories

LogoACN Movil

fb  tweet  youtube  instagram 

Descubriendo el Cine Club de la Central

El cineclub de la Universidad Central ofrece variedad de actividades, desde proyección de películas hasta conversatorios y auditorios. Este mes, la temática gira en torno a las nominaciones de los premios de la Academia, no sólo de 2018 sino de otras películas nominadas a través de los años. El turno esta vez le correspondió a “La historia oficial” dirigida por Luis Puenzo (Argentina, 1984).

cineclub11

Por Samara Hudgson Llanos

El cineclub se sitúa en el auditorio Fundadores; ubicado en la Calle 22 Nº 5-91, donde la jornada cinéfila comienza desde las dos de la tarde con tres funciones seguidas por día (2,4 y 6 pm). Llegué con cinco minutos de retraso, para mi sorpresa la película ya había iniciado. La asistencia es siempre un poco decepcionante, pues si en el teatro habíamos cuatro personas éramos muchos, eso agregando el hecho, que la más joven era yo. La película inicia con un cabezote exponente, a lo que el público responde con un silencio de inminente de intriga.

Ya recorridos unos treinta minutos de la película, entran al auditorio un par de adultos mayores, haciendo todo el ruido que se logre hacer en una sala en silencio, a lo que la audiencia responde con unas marcadas onomatopeyas de: “¡shhhh!” como si de una caricatura se tratase, al mismo tiempo, el hombre al frente mío cabecea como si en un partido de futbol estuviera, el hombre estaba a punto de dirigirse al país de los sueños.

Los dos hombres ruidosos continuaban su bulla, realmente era bastante incómodo, todos tratamos que entendieran lo molesto que era, hasta que uno de ellos groseramente exclamo: “¡Si no le gusta no me escuche!”. ¿Puede usted creer el nivel de descaro que se logra tener al decir algo similar a aquella frase? Empezando por el hecho que a una sala de cine lo último a lo que se va es a hablar, y después de repetidas ocasiones tratando que se callara, ¿responde con una defensiva mediocre de tan baja clase? Definitivamente los espacios para que se reproduzca la descortesía abundan. Pero al final el mensaje se hizo claro y los hombres decidieron, por fin, cerrar la boca. A mediados del clímax cinematográfico, el ambiente en la sala se torna pesado, la trama en si se vuelve soez y una como espectadora, queda aturdida. Así sentí la sala, impactada por los sucesos.

El final, sin ánimo de generar spoilers, es de por sí muy abrumador; la película es excelente, las actuaciones principales sobresalen, y la continuidad narrativa hace que nosotros los espectadores comprendamos la angustia que se vive en un contexto cultural, político y social como el que vivía Argentina en aquella denominada “última dictadura cívico-militar”. Comenzaron los créditos y todos salimos del teatro, aproveché y charlé con varios de los que asistieron a la función. “Grandiosa película, me encantó”, me dijo una agradable mujer que bajaba las escaleras del auditorio conmigo. Otro hombre comentó: -“Me hubiese gustado saber realmente qué sucede con todos al final… eso quedó ahí como en incertidumbre”-.

Por último, solo me queda resaltar la grandiosa labor que realiza el departamento de cine al crear espacios como éste, y como conclusión no es más que invitar a la comunidad unicentralista a que asistan a estas funciones, como también a las charlas y conversatorios. De verdad que vale la pena.

El departamento de cine de la Central se presenta dichoso de abrir estos espacios cinematográficos, sin embargo, me cuentan que la asistencia no los complace del todo. Los sábados la asistencia es casi nula, entre semana es más variable y un poco más lleno, pero también depende mucho la película a proyectar y eso quedó evidenciado ante mis ojos. Al salir de la proyección y hablar con el Departamento de Cine, miro de reojo la cartelera y me encuentro con dos estudiantes consultando “qué hay pa’ ver esta semana”. Inicié la conversación relatando lo mucho que me emocionan los Premios de la Academia a lo que los muchachos respondieron con un positivo: -“¡Ah, nosotros igual!”. La conversación fluía bien y la conclusión radica en una expectativa grande frente a las próximas proyecciones, donde espero, encontrarme más gratas anécdotas que relatar.

 

CULTURA

ACTUALIDAD

Descubriendo el Cine Club de la Central

El cineclub de la Universidad Central ofrece variedad de actividades, desde proyección de películas hasta conversatorios y auditorios. Este mes, la temática gira en torno a las nominaciones de los premios de la Academia, no sólo de 2018 sino de otras películas nominadas a través de los años. El turno esta vez le correspondió a “La historia oficial” dirigida por Luis Puenzo (Argentina, 1984).

cineclub11

Por Samara Hudgson Llanos

El cineclub se sitúa en el auditorio Fundadores; ubicado en la Calle 22 Nº 5-91, donde la jornada cinéfila comienza desde las dos de la tarde con tres funciones seguidas por día (2,4 y 6 pm). Llegué con cinco minutos de retraso, para mi sorpresa la película ya había iniciado. La asistencia es siempre un poco decepcionante, pues si en el teatro habíamos cuatro personas éramos muchos, eso agregando el hecho, que la más joven era yo. La película inicia con un cabezote exponente, a lo que el público responde con un silencio de inminente de intriga.

Ya recorridos unos treinta minutos de la película, entran al auditorio un par de adultos mayores, haciendo todo el ruido que se logre hacer en una sala en silencio, a lo que la audiencia responde con unas marcadas onomatopeyas de: “¡shhhh!” como si de una caricatura se tratase, al mismo tiempo, el hombre al frente mío cabecea como si en un partido de futbol estuviera, el hombre estaba a punto de dirigirse al país de los sueños.

Los dos hombres ruidosos continuaban su bulla, realmente era bastante incómodo, todos tratamos que entendieran lo molesto que era, hasta que uno de ellos groseramente exclamo: “¡Si no le gusta no me escuche!”. ¿Puede usted creer el nivel de descaro que se logra tener al decir algo similar a aquella frase? Empezando por el hecho que a una sala de cine lo último a lo que se va es a hablar, y después de repetidas ocasiones tratando que se callara, ¿responde con una defensiva mediocre de tan baja clase? Definitivamente los espacios para que se reproduzca la descortesía abundan. Pero al final el mensaje se hizo claro y los hombres decidieron, por fin, cerrar la boca. A mediados del clímax cinematográfico, el ambiente en la sala se torna pesado, la trama en si se vuelve soez y una como espectadora, queda aturdida. Así sentí la sala, impactada por los sucesos.

El final, sin ánimo de generar spoilers, es de por sí muy abrumador; la película es excelente, las actuaciones principales sobresalen, y la continuidad narrativa hace que nosotros los espectadores comprendamos la angustia que se vive en un contexto cultural, político y social como el que vivía Argentina en aquella denominada “última dictadura cívico-militar”. Comenzaron los créditos y todos salimos del teatro, aproveché y charlé con varios de los que asistieron a la función. “Grandiosa película, me encantó”, me dijo una agradable mujer que bajaba las escaleras del auditorio conmigo. Otro hombre comentó: -“Me hubiese gustado saber realmente qué sucede con todos al final… eso quedó ahí como en incertidumbre”-.

Por último, solo me queda resaltar la grandiosa labor que realiza el departamento de cine al crear espacios como éste, y como conclusión no es más que invitar a la comunidad unicentralista a que asistan a estas funciones, como también a las charlas y conversatorios. De verdad que vale la pena.

El departamento de cine de la Central se presenta dichoso de abrir estos espacios cinematográficos, sin embargo, me cuentan que la asistencia no los complace del todo. Los sábados la asistencia es casi nula, entre semana es más variable y un poco más lleno, pero también depende mucho la película a proyectar y eso quedó evidenciado ante mis ojos. Al salir de la proyección y hablar con el Departamento de Cine, miro de reojo la cartelera y me encuentro con dos estudiantes consultando “qué hay pa’ ver esta semana”. Inicié la conversación relatando lo mucho que me emocionan los Premios de la Academia a lo que los muchachos respondieron con un positivo: -“¡Ah, nosotros igual!”. La conversación fluía bien y la conclusión radica en una expectativa grande frente a las próximas proyecciones, donde espero, encontrarme más gratas anécdotas que relatar.

 

ESPECIALES

BOLETIN ACN                                     

boletin52

PLAYLIST                                            

Logo ACN Pata Blanco


NAVEGACIÓN       

 

Inicio
Actualidad
Cultura
Opinión
Deportes


CONTÁCTENOS            

 

Conmutadores: 323 98 68 y 326 68 20
Extensión 4060 / 4063
Correo: agenciacentraldenoticias@ucentral.edu.co

© 2017 Todos los derechos reservados. ACN | Agencia Central de Noticias. Sede Norte: Calle 75 n.º 16-03 Edificio Violi piso 5, Bogotá - Colombia