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De la Academia a las Ciencias de la Complejidad

“El ser anormal se le atribuye a una persona extraordinaria, un individuo que no depende de los ritos y códigos que la sociedad maneja, cuyas actitudes carezcan de sentido y esos códigos sociales se queden cortos frente a la propia naturaleza...”

Guillermo Páramo. Los Anormales.

Texto: Ángela María Pulido

Video:Pedro Beltrán

 

Es irresponsable con uno mismo, incluso apresurado, que un recién graduado deba tomar una decisión tan trascendental para su vida como elegir una carrera. Labor en la que se dedicará por el resto de la existencia o por lo menos eso se piensa en un primer momento.

 

Esta elección se toma al salir del colegio y aunque muchos cumplen con el deber de saber su afinidad académica, algunos no lo logramos en el tiempo requerido. Esto puede darse por diversos factores, uno de estos podría ser la cantidad de carreras que oferta cada institución universitaria, que en reiteradas ocasiones genera confusión en los futuros universitarios.

 

Cada carrera está fraccionada por un área de conocimiento, administrativas, ciencias de la salud, ciencias sociales, artes, etc; por ejemplo, es poco probable que en facultades de administración o ingenierías, exista alguna clase asociada con Periodismo o Sociología, como asignaturas relacionadas con esta otra mirada de la ciencia de la vida.

 

Por esta razón, es necesario analizar este problema de carácter académico desde las Ciencias de la Complejidad.

 

En primer lugar, es fundamental discernir que las Ciencias de la Complejidad son el estudio de sistemas, fenómenos y comportamientos no lineales. Entendiendo como problema no-lineal una cuestión que posee más de una solución.

 

La clasificación de saberes ha provocado un desplazamiento molar entre una ciencia y otra, generando en los estudiantes un desconocimiento respecto a otras áreas del saber que no hacen parte del área de estudio elegida. Por tanto, se podría pensar que esta cuestión es un problema no-lineal, porque puede tener varias soluciones de acuerdo de la perspectiva con la que se aborde.

 

Este fenómeno ha originado la ruptura en las ramas del conocimiento, todo ha sido fragmentado por las instituciones, limitando la posibilidad al estudiante de aprender gran variedad de asignaturas que aparentemente no hacen parte de su carrera.

 

Esta división de las áreas del conocimiento generan profesionales especializados en un determinado campo, causando un desconocimiento en relación a las demás áreas del saber y que también, bajo la mirada de la Complejidad, aportan científicamente a la construcción de conocimiento.

 

Carlos Eduardo Maldonado, expresó su posición de esta fragmentación en las áreas del conocimiento durante el Seminario Pensamiento Complejo y Complejidad, llevado a cabo los días 15, 16 y 17 de marzo en la sede norte de la Universidad Central; liderado por este reconocido escritor, pensador y docente de la Universidad del Rosario de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno, Director de Línea de Complejidad y Organización.

 

Maldonado es Ph.D. en Filosofía de la Universidad de Katholieke Universiteit Leuven y es Filósofo del Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia.

 

En la ponencia, el filósofo argumentó la necesidad de resolver un problema, no desde el marco en el que se plantea, sino que este necesita otras perspectivas para que sea solucionado. Si desarrollamos su idea en el problema de la clasificación de las ciencias del saber, entonces es obligación del investigador contemplar distintas posibilidades a través de la no-linealidad para proponer soluciones desde varios ámbitos de estudio.

 

La articulación del conocimiento en términos transversales o integrales es el eje principal de la ciencias de punta y de las ciencias de la complejidad. Por tanto es necesario unificar conceptos instaurados en la academia como ciencias naturales y ciencias sociales, entre otras; comprendiendo el conocimiento como un todo, para tener un espectro de estudio más amplio en el que se puedan pensar problemas a partir de diferentes lógicas, asegura Maldonado.

 

Asimismo, aclara que la labor que poseen las ciencias sociales es ocuparse de los sistemas, fenómenos y comportamientos de gran complejidad que en muchas ocasiones, pueden ser más complejos que las ciencias duras, dado que los fenómenos que ocupan, pueden ser más predecibles que los de las ciencias sociales.

 

Es imperativo la coalición del conocimiento, dado que se establece una relación e interacción con los problemas, como lo dice Carlos Eduardo en uno de sus ensayos, son los problemas los que unen a los científicos y a la sociedad en general.

 

Por otra parte, explicó la importancia de que seamos “seres de luz”, es decir, profesionales para dar solución a estos problemas proponiendo respuestas desde diferentes disciplinas.

 

Este pensador citó en la conferencia de Complejidad a Umberto Eco, con un fragmento que convocó a la reflexión, acerca de nuestra formación profesional y del lugar que ocupamos en el mundo desde las Ciencias de la Complejidad: "Los perdedores, como los autodidactas, tienen siempre conocimientos más vastos que los ganadores. Si quieres ganar tienes que saber una sola cosa y no perder el tiempo en saberlas todas. El placer de la erudición está reservado a los perdedores. Cuanto más sabe uno, es que peor le han ido las cosas"

 

Las universidades aún son un reflejo de esta división, ya que es poco probable que un estudiante de administración tenga acceso a clases de literatura o de filosofía, pues estas no corresponden al pensum de la carrera que ha elegido.

 

Esta clase de especialización de la que habla Maldonado es la que tendremos los futuros profesionales, que nos hará entonces un poco más ignorantes, en relación con las áreas del saber que no estén vinculadas con lo que hemos elegido, por lo tanto esta cuestión que para algunos es irrelevante, podría llegar a convertirse en un paradigma en la construcción del conocimiento.

 

Vea la entrevista realizada a Carlos Eduardo Maldonado, quien aborda la obra de Edgar Morin sobre Pensamiento Complejo y explica cómo esta puede ser insuficiente para entender las Ciencias de la Complejidad

 

 

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