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Jueves, 14 Diciembre 2017

Jueves, 14 Diciembre 2017

               

El papel de las mujeres guerrilleras en el proceso de paz. X Conferencia de las FARC

Boletín ACN

El 40% de las FARC son mujeres. Es muy complicado saber el número de guerrilleras  que hay en la actualidad, porque ni el gobierno lo tiene ni la FARC lo dice. En esta X Conferencia han participado 100, y hoy tenían un rol fundamental en las sesiones, porque la mayoría del trabajo giró en torno a la mujer guerrillera.

Una de las comandantes del Bloque Sur es Yurluey Mendoza, una mujer rotunda en sus respuestas que no me quiere contar cuántos lleva en las filas de la guerrilla. Como muchos decidió formar parte de la guerrilla fariana porque sus condiciones económicas eran muy precarias. Quería estudiar filosofía, pero al final no terminó bachillerato. “Para escribir una artículo como usted no, mamita, pero si yo le escribo una nota usted me entiende. Me tocó aprender en el monte, así que eso fue muy difícil. Yo quiero compartir lo poquito que sé con las personas analfabetas que hay en Colombia, esa es mi acción social” me dice desde su calurosa tienda, en el mismo campamento donde estamos quedándonos muchos periodistas.

“Me siento muy orgullosa de pertenecer a las FARC porque nos hacen sentir personas importantes para la sociedad, nos abren un espacio donde podemos luchar, podemos decidir,…” me explica Yurluey cuando le pregunto por el papel de la mujer.

-Pero no hay ni una sola mujer en el Estado Mayor de las FARC- le digo.

-“Eso es porque no todo el mundo tiene las condiciones para formar parte del secretariado”, y Yurluey considera que ninguna mujer ha cumplido, hasta el momento, esos requisitos.

Afirma que las “familia” de las FARC, como se refiere a sus miembros, no es machista, aunque la sociedad colombiana sí lo es. “Venimos de una sociedad que es totalmente machista, y tenemos nuestra familia, nos dicen que la niña no puede, que la niña no debe,… La tratan a una como inútil y la hacen sentir que tiene que ser sumiso y que la palabra de uno no sirve, sino la importante es la del otro”. 

A todos los mandos de las FARC se les ha informado puntualmente de los Acuerdos de paz, asegura, y si Colombia no estuviera en este proceso “seguiríamos en el monte hasta que nos brinden unas condiciones de poder. Ese es el compromiso con el pueblo”.

Mientras hablamos tres preciosidades de niños, de no más de 8 años el mayor, entran y salen sin parar de la tienda. Le pregunto si son sus hijos, pero tampoco me responde a esa pregunta. “Hay cosas que no le puedo contestar señora periodista”.

En las FARC es obligatoria la planificación y cada mujer se le explica que no se puede ser madre mientras se estén en las filas. Eso nos lo cuenta Sandra Martínez, mujer de Tirofijo, fundador de esta guerrilla, y miembro del órgano más importante de esta organización. “La mujer decide si acepta estas condiciones o no. Si tenemos el hijos la pareja tiene que responsabilizarse del destino de esa criatura que va a nacer. Sin embargo hemos tenido hijos en la guerrilla, y les puedo dar la noticia de que ayer nació un bebé de una pareja guerrillera” dice Martínez en rueda de prensa. La sala de prensa aplaude. Hay tantos periodistas como guerrilleros en estos eventos diarios con diferentes miembros destacados de la guerrilla.

No me he olvidado de Yurluey, regreso con ella.

-¿La sociedad colombiana te va a recibir bien cuando se desmovilice?- mientras le hago la pregunto ya noto su cara de extrañeza.

-“¿Y por qué no me van a recibir bien si soy hija de Colombia? No entiendo su pregunta. Mucha gente nos va a recibir bien. Incluso usted que está aquí, , está sentada conmigo y no me tiene miedo, más bien al contrario”. Esa es su lectura.

La comandante está convencida de que la mujer tendrá un papel fundamental en la transición de ser una organización armada a una política. Pero este proceso “depende de la visión que tiene cada una de ellas”. Y en la reconciliación también será necesario contar con mujeres que ayuden a entender lo que ha pasado, me dice. “Yo no guardo ningún rencor con el policía, con un soldado, que por algún día me hirieron o mataron algún compañero mío, que algún día me persiguieron o persiguieron a campesinos. Si quedan esos rencores y esos resentimientos no estamos haciendo nada”.

-¿Y ese perdón sirve también para los paramilitares?

-No

Por Ángela Verge



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