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Martes, 21 Agosto 2018

Martes, 21 Agosto 2018

               

En un acto sencillo, pero conmovedor, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, y Rodrigo Echeverry, líder de las Farc, firmaron en Cartagena los acuerdos de La Habana. Estuvieron acompañados de representantes de la comunidad internacional y más

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En un emotivo acto, ante más de una decena de mandatarios de América Latina, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño Echeverry alias ‘Timochenko’, líder de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) estamparon sus firmas en la última página del texto completo del acuerdo de paz de La Habana, poniendo fin a una guerra de más de 50 años.

 

El acto, que fue breve, solemne y conmovedor, tuvo tres protagonistas, el señor Ban Ki Moon, secretario general de las Naciones Unidas, organización que jugará un papel determinante en la implementación de los acuerdos, el líder de las Farc y el Presidente de Colombia.

 

Los tres estuvieron acompañados por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro; la presidenta de Chile, Michelle Bachelet; el presidente de Ecuador, Rafael Correa; el primer mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto; el recién electo presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski; el rey emérito de España, Juan Carlos; el presidente de Cuba, Raúl Castro; el presidente de Argentina, Mauricio Macri; el de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, el República Dominicana, Danilo Medina, así como Borge Brende, canciller de Noruega, país garante de las negociaciones desde sus inicios.

 

Después de la participación de un grupo de cantoras de Bojayá, quienes interpretaron unos alabaos sobre el conflicto y la paz, habló el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki – Moon. En su discurso recalcó el respeto por los derechos humanos, la inclusión, y el fin del dolor que causó la guerra, dejó en claro que ambas partes deben comprometerse “al pie de la letra” con los acuerdos.

 

“Quiero felicitar a los equipos negociadores que han trabajado durante muchas horas en La Habana en estos cuatro años, ustedes han demostrado la valentía que se necesita en este tiempo tan crucial que se avecina, estos acuerdos no prometen el fin del conflicto armado, pero crean condiciones para que exista una paz estable y duradera”.

 

Ban Ki-Moon extendió también su discurso a todos los colombianos, para que por fin acabe el dolor que dejó tantos años de violencia: “Las divisiones y la desconfianza de muchas décadas de conflicto están sumamente arraigadas, a pesar de esto espero que los colombianos puedan superar el dolor, puedan unirse y hacer de este un proyecto nacional”, de igual manera enfatizó que estos acuerdos garantizan la participación de la mujer y sirven de ejemplo para que en el futuro todos participen en la política. Cerró el discurso con unas emotivas palabras en español: “¡ Viva la Paz ! ¡Viva Colombia ! ¡ Viva Colombia en Paz !”.

 

A continuación salió el comandante de las FARC, quien tuvo la intervención más larga. En su texto recordó el nacimiento del grupo guerrillero y ratificó el compromiso de los miembros de su organización con los acuerdos: “Que nadie dude que vamos hacia la política sin armas, preparémonos todos para desarmar la mente y los corazones”, dijo.

Igualmente el máximo líder de las Farc le pidió perdón a todas las víctimas del conflicto, y resaltó lo importante que será la colaboración del pueblo colombiano y los organismos internacionales de verificación, para que “el acuerdo no se quede en el papel, porque nosotros vamos a cumplir y esperamos que el Gobierno cumpla”, resaltó.

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‘Timochenko’ se llevó un pequeño susto por el sobrevuelo de varios aviones de la Fuerza Aérea Colombiana durante su intervención. Por ello levantó su mirada al cielo, y con una sonrisa dijo: “bueno, esta vez venían a saludar la paz y no a descargar bombas”. Luego señaló varios puntos que le preocupan en el Acuerdo: las bandas criminales y el paramilitarismo, las cuales podrían beneficiarse de la desmovilización de la guerrilla para abarcar más territorio colombiano e incrementar su operatividad. Allí el perdón y la reconciliación, deben ser los resultados de un acuerdo que suscriba el final de todo enfrentamiento armado dentro del territorio nacional, para que las diferencias no se solucionen con disparos y sí con el apoyo popular a las ideas en un debate.

Finalmente, Timoleón Jiménez aclaró que el socialismo no será aplicado en el modelo de gobierno convencional, sino que junto al capitalismo se marcará el nuevo rumbo del país, permitiendo que las ideas de ambas partes puedan ser escuchadas y debatidas en el aura política.

El presidente Juan Manuel Santos fue el encargado de cerrar el acto y ratificó que en el centro de estos acuerdos están las víctimas, esa fue la primera línea de su discurso. Luego retomó un verso del himno nacional para ratificar que gracias a los acuerdos “el bien germina ya. Este es un acuerdo que honra a las millones de víctimas del conflicto, protegiendo sus derechos a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la no repetición” dijo Santos. Luego enfatizó que no quiere más jóvenes, policías, campesinos, soldados ni guerrilleros muertos.

Respaldó el desempeño de la Fuerza Pública, consideró que la ayuda de ellos es vital y clave para la paz, además les aseguró que los esfuerzos que hicieron en el campo de batalla no fueron en vano y ayudaron a preservar la democracia durante todo el proceso.

Con la firma formal de los acuerdos se da el primer paso en el largo camino de su implementación, el segundo, y quizás el más importante, será la refrendación o no por parte de los colombianos, la cual se llevará a cabo el próximo 2 de octubre con la votación del plebiscito.