logo ucentral

stan lee ACN

logo sintopia acn

acnfacebookacnyoutubeacninstragram

COM_MINITEKLIVESEARCH_RESULTADOS
Joomla Categories

LogoACN Movil

fb  tweet  youtube  instagram 

En Homenaje a Palo Cruza´o

imagen1

 

“Aun me dan escalofríos al recordar el 22 de septiembre del 2016, a las nueve de la mañana, llegó a mi Whatsaap una imagen de nuestra nominación al Latin Grammy. Sabía que si los jueces escuchaban el álbum teníamos oportunidades de ganar, y si lo habían hecho entre los 89 inscritos, cómo no hacerlo entre los 5 nominados. Muchos nos dijeron que solo la nominación ya era un premio, pero había que esperar, los partidos hay que jugarlos y para ese entonces yo quería ganar”, recuerda Omar Fandiño, director y maraquero de Palo Cruza´o, dos años después de haber ganado el Grammy en la categoría Mejor álbum folclórico.  


Veinte años se cumplen del nacimiento de la agrupación colombiana Palo Cruza´o, una propuesta artística que nació en 1998 para participar en el Primer Festival Distrital de Música Llanera de Bogotá. Como si se tratara de una selección de músicos, Omar Fandiño reunió a un grupo de artistas con quienes había “festivaleado” y compartido escenario en los asaderos capitalinos, para decirle al país y al mundo entero: “Éste es nuestro joropo ¡Mi folclor llanero!”.

“Choco”, como es conocido Omar en el gremio, le atribuye el éxito de la agrupación a la autogestión y a las oportunidades que les han abierto las convocatorias de instituciones como el Ministerio de Cultura o el Instituto Distrital de las Artes (Idartes). “En estos 20 años hemos asistido a módulos de emprendimiento, mercados culturales y ruedas de negocios que nos han permitido circular a nivel nacional e internacional, paradójicamente, a pesar de interpretar música llanera, en el lugar donde menos nos hemos presentado como grupo es en el llano”.

 

imagen 2

Un dato no menor, ya que la distancia que separa a Palo Cruza´o de los Llanos Orientales no se limita a sus presentaciones, por el contrario, se extiende a los orígenes de sus integrantes, quienes en su gran mayoría son boyacenses y bogotanos, a excepción de la vocalista Diana Isabel Rodríguez, oriunda de Villavicencio. Sin embargo, dicha particularidad no ha sido impedimento para que sus artistas se conviertan en importantes exponentes del joropo colombiano. Su profesionalismo los ha llevado a ser parte de las agrupaciones de juglares de la música llanera como El “Cholo” Valderrama, Juan Farfán, Cristóbal Jiménez, Alberto Díaz, El Carrao de Palmarito y el grupo Cimarrón.

iamgen 3

Tras varios años de crecimiento artístico, Palo Cruza´o alcanzó en el 2015 la trayectoria necesaria para participar en una convocatoria más ambiciosa, la Beca Agrupaciones Musicales Destacadas del Instituto Distrital de las Artes, a la cual se presentaron con el proyecto En Armonías Colombianas, un álbum de música llanera que pretendía integrar instrumentos de otras regiones del país a través de las sonoridades del joropo. “La idea original surgió en una conversación que tuve con el maestro Hugo Candelario González, yo le mencioné que quería grabar una canción de música llanera con una marimba de chonta. Con el tiempo la idea maduró y nos propusimos demostrarle a la gente que a través de la música se pueden unir lazos”, recuerda Omar con orgullo.

En Armonías Colombianas es un proyecto discográfico que, como se lo había propuesto en un principio, contó con la participación de grandes exponentes del folclor colombiano como Juan Benavides, Henry Ortíz y Paulo Triviño, los cuales aceptaron el desafío de interpretar joropo tradicional con sus propios instrumentos. Omar no olvida el reto que significó grabar el álbum: “El trabajo de preproducción fue arduo, tuvimos que investigar cuáles instrumentos por sus tonalidades y afinación encajaban con el ritmo y la armonía del joropo. Al final fue un trabajo de aprendizaje mutuo, los artistas invitados tuvieron un acercamiento al género y nosotros aprendimos algunas de las particularidades de sus instrumentos”.

 

Lo que ninguno se imaginó es que aquel álbum los llevaría a Las Vegas a levantar su primer gramófono. Según Omar, En Armonías Colombianas se inscribió a los premios de la academia en una reunión fortuita que Diana Isabel y él tuvieron con el presidente de Vibra Music, la productora con la cual habían grabado su primer trabajo musical Llano Folcklore Music. Disco con el que también compitieron por el Grammy, pero en una categoría que no les favoreció, Mejor artista nuevo.

Al respecto cuenta Omar: “Un día llegamos a Vibra Music a comprar unos DVDs de un desconectado que grabé con Reynaldo Armas, nos sorprendió que nos atendiera don Gerardo, el presidente. Él siempre que íbamos estaba muy ocupado, sin embargo, ese día nos invitó a su oficina. Aproveché la ocasión para obsequiarle el albúm; tema por tema le fui mostrando los fragmentos en los que intervienen los instrumentos de otras regiones. Al terminar de escucharlo, me dijo: ¡Choco tenemos que hacer algo con ese álbum! días después nos propuso inscribir En Armonías Colombianas a los Latin Grammy con Vibra Music”

 

El 22 de septiembre del 2016 llegó la tan anhelada nominación, y con ella, la atención de todos los medios de comunicación, que querían entrevistar a los osados músicos que con música llanera se disputaban el Grammy. Sin embargo, una cosa era estar nominados y otra poder asistir a la ceremonia, faltando 15 días para el evento en Las Vegas (Estados Unidos) ninguno contaba con los recursos necesarios para el viaje. Lo que muy pocos saben es que La Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación solo le entrega a los artistas una invitación para asistir a la entrega y una carta para sacar la Visa, los pasajes, el hospedaje y la alimentación corren por cuenta propia.

 

imagen 5

Frente a esa situación, el grupo tuvo que acudir a dinero prestado para viajar y solo Omar Fandiño, Diana Isabel y Mauricio Carvajal pudieron hacerlo. De ahí en adelante, lo que tuvieron que enfrentar estos artistas es un ejemplo claro de los obstáculos que deben sortear quienes hacen música folclórica en Colombia. Omar recuerda con emoción esos días.

 

Gavilán que sí, que no.

 

El primer problema lo tuvimos con la aerolínea, nuestro vuelo lo habían corrido para el siguiente día y eso no hacía perder la conexión a Las Vegas. Tuvimos que pelear para que nos enviaran en otro vuelo, lastimosamente solo consiguieron sillas para Diana y para mí, Mauricio tuvo que esperar un día más.

 

Ya en Las Vegas la pregunta era cómo llegar al hotel, estábamos en una ciudad desconocida y no hablábamos el idioma. Hubo un momento en que no sabíamos qué hacer, pero pensamos que tantos contratiempos tenían que ser por algo. Tras un par de horas aparecieron unos cubanos que iban de regreso a su país, nos escucharon hablar español y nos obsequiaron unos tiquetes para viajar ilimitadamente en autobús durante 24 horas.

 

Estando en el bus, cometimos el error de bajarnos antes de nuestro destino. Por suerte, tras caminar unos kilómetros, en uno de los semáforos una camioneta se detuvo tras una señal que le hice. No se imaginan la felicidad que sentí cuando me fije que en la pantalla del celular del copiloto había una imagen del Grupo Niche. De no ser por esos venezolanos no hubiésemos llegado a ningún lado, nos acomodaron en la parte trasera de su camioneta y nos dejaron en la puerta del hotel sin cobrarnos un solo peso.

 

Llegamos como a las nueve de la noche. La recepcionista no nos quería dejar ingresar hasta que no pagáramos las dos noches restantes más un depósito de 100 dólares. El problema era que la tarjeta con la que habíamos hecho la reservación nos la habían prestado en Colombia, no teníamos como debitar el resto. Luego de hablar con un joven mexicano pudimos convencer a la recepcionista para que hiciera el resto de la transacción sin la tarjeta física.  

 

Al día siguiente, Diana y yo recogimos a Mauricio en el aeropuerto, como su vuelo se había retrasado dos horas, no pudimos dejar las maletas en el hotel, nos tocó arrancar con ellas a recoger las invitaciones de la ceremonia. Menos mal de camino a la ciudad una señora mexicana, doña Araceli, nos escuchó conversar y se ofreció a llevarnos a nuestro destino, desde ese instante hasta que nos fuimos no se separó de nosotros, incluso terminó asistiendo a la ceremonia. De no ser por ella y por todas las personas que de una u otra forma estuvieron involucradas en el viaje nunca hubiésemos podido asistir a la entrega del premio.

 magen 4

 

La ceremonia

 

Esos eventos tienen una organización impecable, a uno le advierten que de salir ganadores, el grupo tiene 40 segundos desde que dicen su nombre para celebrar, subir al escenario y decir las palabras. Tenía claro lo que iba a decir, pero cuando vi que Nahuel Pennisi, uno de los nominados en nuestra categoría, hacía parte de los artistas que se iban a presentar durante la ceremonia me desilusioné un poco. Por lo general los artistas que se presentan son los que ganan los premios, lo único que podía hacer era esperar.

 

Nunca voy a olvidar el momento cuando el presentador rasgó el sobre y dijo: ¡El Grammy va para En Armonías Colombianas, Palo Cruzao! Muchos nos reprochan la falta de cortesía que tuvimos con Diana, quien se quedó atrás y tardó un poco más de tiempo en subir al escenario por los tacones que llevaba, pero en ese instante en lo único que yo podía pensar era en los 40 segundos que teníamos para agradecer a tanta gente. En realidad no dije nada de lo que había planeado, pero fue muy emotivo. Nos ofrecieron hablar con la prensa, pero para mí era más importante hablar con las personas que nos habían ayudado, a los primeros que les escribí fue a los de Idartes, su apoyo fue fundamental para grabar el álbum.

Más allá del premio, lo más bonito para nosotros fue el reconocimiento por parte del gremio de la música llanera, si bien es cierto que grandes juglares del joropo ya se habían ganado un Grammy, nunca lo había hecho un grupo inédito como el nuestro. Fue un premio para todas esas bandas poco conocidas.

Dos años han pasado desde aquel Grammy, y si bien el grupo aún no es muy reconocido por los colombianos, los 12 temas de En armonías colombianas pasarán a la historia como el mejor álbum folclórico del 2016, ese que dejó en lo más alto de la música latina al folclor llanero. Por lo pronto, Palo Cruza´o trabaja en la preproducción de un álbum conmemorativo por sus 20 años y en el mes de mayo se e presentando en Pereira, Armenia y Medellín con el Banco de la República.

 

Por: Gabriel Ramírez

 

ACTUALIDAD

ACTUALIDAD

En Homenaje a Palo Cruza´o

imagen1

 

“Aun me dan escalofríos al recordar el 22 de septiembre del 2016, a las nueve de la mañana, llegó a mi Whatsaap una imagen de nuestra nominación al Latin Grammy. Sabía que si los jueces escuchaban el álbum teníamos oportunidades de ganar, y si lo habían hecho entre los 89 inscritos, cómo no hacerlo entre los 5 nominados. Muchos nos dijeron que solo la nominación ya era un premio, pero había que esperar, los partidos hay que jugarlos y para ese entonces yo quería ganar”, recuerda Omar Fandiño, director y maraquero de Palo Cruza´o, dos años después de haber ganado el Grammy en la categoría Mejor álbum folclórico.  


Veinte años se cumplen del nacimiento de la agrupación colombiana Palo Cruza´o, una propuesta artística que nació en 1998 para participar en el Primer Festival Distrital de Música Llanera de Bogotá. Como si se tratara de una selección de músicos, Omar Fandiño reunió a un grupo de artistas con quienes había “festivaleado” y compartido escenario en los asaderos capitalinos, para decirle al país y al mundo entero: “Éste es nuestro joropo ¡Mi folclor llanero!”.

“Choco”, como es conocido Omar en el gremio, le atribuye el éxito de la agrupación a la autogestión y a las oportunidades que les han abierto las convocatorias de instituciones como el Ministerio de Cultura o el Instituto Distrital de las Artes (Idartes). “En estos 20 años hemos asistido a módulos de emprendimiento, mercados culturales y ruedas de negocios que nos han permitido circular a nivel nacional e internacional, paradójicamente, a pesar de interpretar música llanera, en el lugar donde menos nos hemos presentado como grupo es en el llano”.

 

imagen 2

Un dato no menor, ya que la distancia que separa a Palo Cruza´o de los Llanos Orientales no se limita a sus presentaciones, por el contrario, se extiende a los orígenes de sus integrantes, quienes en su gran mayoría son boyacenses y bogotanos, a excepción de la vocalista Diana Isabel Rodríguez, oriunda de Villavicencio. Sin embargo, dicha particularidad no ha sido impedimento para que sus artistas se conviertan en importantes exponentes del joropo colombiano. Su profesionalismo los ha llevado a ser parte de las agrupaciones de juglares de la música llanera como El “Cholo” Valderrama, Juan Farfán, Cristóbal Jiménez, Alberto Díaz, El Carrao de Palmarito y el grupo Cimarrón.

iamgen 3

Tras varios años de crecimiento artístico, Palo Cruza´o alcanzó en el 2015 la trayectoria necesaria para participar en una convocatoria más ambiciosa, la Beca Agrupaciones Musicales Destacadas del Instituto Distrital de las Artes, a la cual se presentaron con el proyecto En Armonías Colombianas, un álbum de música llanera que pretendía integrar instrumentos de otras regiones del país a través de las sonoridades del joropo. “La idea original surgió en una conversación que tuve con el maestro Hugo Candelario González, yo le mencioné que quería grabar una canción de música llanera con una marimba de chonta. Con el tiempo la idea maduró y nos propusimos demostrarle a la gente que a través de la música se pueden unir lazos”, recuerda Omar con orgullo.

En Armonías Colombianas es un proyecto discográfico que, como se lo había propuesto en un principio, contó con la participación de grandes exponentes del folclor colombiano como Juan Benavides, Henry Ortíz y Paulo Triviño, los cuales aceptaron el desafío de interpretar joropo tradicional con sus propios instrumentos. Omar no olvida el reto que significó grabar el álbum: “El trabajo de preproducción fue arduo, tuvimos que investigar cuáles instrumentos por sus tonalidades y afinación encajaban con el ritmo y la armonía del joropo. Al final fue un trabajo de aprendizaje mutuo, los artistas invitados tuvieron un acercamiento al género y nosotros aprendimos algunas de las particularidades de sus instrumentos”.

 

Lo que ninguno se imaginó es que aquel álbum los llevaría a Las Vegas a levantar su primer gramófono. Según Omar, En Armonías Colombianas se inscribió a los premios de la academia en una reunión fortuita que Diana Isabel y él tuvieron con el presidente de Vibra Music, la productora con la cual habían grabado su primer trabajo musical Llano Folcklore Music. Disco con el que también compitieron por el Grammy, pero en una categoría que no les favoreció, Mejor artista nuevo.

Al respecto cuenta Omar: “Un día llegamos a Vibra Music a comprar unos DVDs de un desconectado que grabé con Reynaldo Armas, nos sorprendió que nos atendiera don Gerardo, el presidente. Él siempre que íbamos estaba muy ocupado, sin embargo, ese día nos invitó a su oficina. Aproveché la ocasión para obsequiarle el albúm; tema por tema le fui mostrando los fragmentos en los que intervienen los instrumentos de otras regiones. Al terminar de escucharlo, me dijo: ¡Choco tenemos que hacer algo con ese álbum! días después nos propuso inscribir En Armonías Colombianas a los Latin Grammy con Vibra Music”

 

El 22 de septiembre del 2016 llegó la tan anhelada nominación, y con ella, la atención de todos los medios de comunicación, que querían entrevistar a los osados músicos que con música llanera se disputaban el Grammy. Sin embargo, una cosa era estar nominados y otra poder asistir a la ceremonia, faltando 15 días para el evento en Las Vegas (Estados Unidos) ninguno contaba con los recursos necesarios para el viaje. Lo que muy pocos saben es que La Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación solo le entrega a los artistas una invitación para asistir a la entrega y una carta para sacar la Visa, los pasajes, el hospedaje y la alimentación corren por cuenta propia.

 

imagen 5

Frente a esa situación, el grupo tuvo que acudir a dinero prestado para viajar y solo Omar Fandiño, Diana Isabel y Mauricio Carvajal pudieron hacerlo. De ahí en adelante, lo que tuvieron que enfrentar estos artistas es un ejemplo claro de los obstáculos que deben sortear quienes hacen música folclórica en Colombia. Omar recuerda con emoción esos días.

 

Gavilán que sí, que no.

 

El primer problema lo tuvimos con la aerolínea, nuestro vuelo lo habían corrido para el siguiente día y eso no hacía perder la conexión a Las Vegas. Tuvimos que pelear para que nos enviaran en otro vuelo, lastimosamente solo consiguieron sillas para Diana y para mí, Mauricio tuvo que esperar un día más.

 

Ya en Las Vegas la pregunta era cómo llegar al hotel, estábamos en una ciudad desconocida y no hablábamos el idioma. Hubo un momento en que no sabíamos qué hacer, pero pensamos que tantos contratiempos tenían que ser por algo. Tras un par de horas aparecieron unos cubanos que iban de regreso a su país, nos escucharon hablar español y nos obsequiaron unos tiquetes para viajar ilimitadamente en autobús durante 24 horas.

 

Estando en el bus, cometimos el error de bajarnos antes de nuestro destino. Por suerte, tras caminar unos kilómetros, en uno de los semáforos una camioneta se detuvo tras una señal que le hice. No se imaginan la felicidad que sentí cuando me fije que en la pantalla del celular del copiloto había una imagen del Grupo Niche. De no ser por esos venezolanos no hubiésemos llegado a ningún lado, nos acomodaron en la parte trasera de su camioneta y nos dejaron en la puerta del hotel sin cobrarnos un solo peso.

 

Llegamos como a las nueve de la noche. La recepcionista no nos quería dejar ingresar hasta que no pagáramos las dos noches restantes más un depósito de 100 dólares. El problema era que la tarjeta con la que habíamos hecho la reservación nos la habían prestado en Colombia, no teníamos como debitar el resto. Luego de hablar con un joven mexicano pudimos convencer a la recepcionista para que hiciera el resto de la transacción sin la tarjeta física.  

 

Al día siguiente, Diana y yo recogimos a Mauricio en el aeropuerto, como su vuelo se había retrasado dos horas, no pudimos dejar las maletas en el hotel, nos tocó arrancar con ellas a recoger las invitaciones de la ceremonia. Menos mal de camino a la ciudad una señora mexicana, doña Araceli, nos escuchó conversar y se ofreció a llevarnos a nuestro destino, desde ese instante hasta que nos fuimos no se separó de nosotros, incluso terminó asistiendo a la ceremonia. De no ser por ella y por todas las personas que de una u otra forma estuvieron involucradas en el viaje nunca hubiésemos podido asistir a la entrega del premio.

 magen 4

 

La ceremonia

 

Esos eventos tienen una organización impecable, a uno le advierten que de salir ganadores, el grupo tiene 40 segundos desde que dicen su nombre para celebrar, subir al escenario y decir las palabras. Tenía claro lo que iba a decir, pero cuando vi que Nahuel Pennisi, uno de los nominados en nuestra categoría, hacía parte de los artistas que se iban a presentar durante la ceremonia me desilusioné un poco. Por lo general los artistas que se presentan son los que ganan los premios, lo único que podía hacer era esperar.

 

Nunca voy a olvidar el momento cuando el presentador rasgó el sobre y dijo: ¡El Grammy va para En Armonías Colombianas, Palo Cruzao! Muchos nos reprochan la falta de cortesía que tuvimos con Diana, quien se quedó atrás y tardó un poco más de tiempo en subir al escenario por los tacones que llevaba, pero en ese instante en lo único que yo podía pensar era en los 40 segundos que teníamos para agradecer a tanta gente. En realidad no dije nada de lo que había planeado, pero fue muy emotivo. Nos ofrecieron hablar con la prensa, pero para mí era más importante hablar con las personas que nos habían ayudado, a los primeros que les escribí fue a los de Idartes, su apoyo fue fundamental para grabar el álbum.

Más allá del premio, lo más bonito para nosotros fue el reconocimiento por parte del gremio de la música llanera, si bien es cierto que grandes juglares del joropo ya se habían ganado un Grammy, nunca lo había hecho un grupo inédito como el nuestro. Fue un premio para todas esas bandas poco conocidas.

Dos años han pasado desde aquel Grammy, y si bien el grupo aún no es muy reconocido por los colombianos, los 12 temas de En armonías colombianas pasarán a la historia como el mejor álbum folclórico del 2016, ese que dejó en lo más alto de la música latina al folclor llanero. Por lo pronto, Palo Cruza´o trabaja en la preproducción de un álbum conmemorativo por sus 20 años y en el mes de mayo se e presentando en Pereira, Armenia y Medellín con el Banco de la República.

 

Por: Gabriel Ramírez

 

ESPECIALES

BOLETIN ACN                                     

boletin52

PLAYLIST                                            

Logo ACN Pata Blanco


NAVEGACIÓN       

 

Inicio
Actualidad
Cultura
Opinión
Deportes


CONTÁCTENOS            

 

Conmutadores: 323 98 68 y 326 68 20
Extensión 4060 / 4063
Correo: agenciacentraldenoticias@ucentral.edu.co

© 2017 Todos los derechos reservados. ACN | Agencia Central de Noticias. Sede Norte: Calle 75 n.º 16-03 Edificio Violi piso 5, Bogotá - Colombia