logo ucentral

logo sintopia acn

acnfacebookacnyoutubeacninstragram

COM_MINITEKLIVESEARCH_RESULTADOS
Joomla Categories

LogoACN Movil

fb  tweet  youtube  instagram 

Primer día del Tattoo Music Fest, un recorrido por el arte de contar historias a través de la música y los tatuajes.

Tatto Music Fest Rockmania 1

¿Cómo captamos el sonido en imágenes?¿La imagen puede hablar desde la sonoridad? ¿Si los tatuajes tienen musicalidad, cómo sonarían? ¿Una banda puede sonar como un tatuaje? ¿Si una banda del Tattoo Music Fest fuera un tatuaje, que tatuaje sería? Preguntas que evocan la experiencia de dialogar con los tatuajes y la música el primer día del festival. Una apuesta estética que abre las artistas del espectro artístico para comprender la importancia de espacios como este, más allá de ir a escuchar las rolas que nos gusta o materializar las ideas en la piel.

Y así fue, el pasado 15 de febrero, día parcialmente muy bogotano, nos narró, nos cantó desde las 11:45 am hasta más de las 8:00 pm que la única certeza era el goce artístico en toda su expresión. La estela de las pinturas en spray nos llevó hasta el muro de los grafiteros, justo al frente del Broken Stage, fuera del pabellón 3 de Corferias; rastro que a su vez se confundía con el llamado de los bajos que rebotan en el pavimento hasta el origen de él en el ya mencionado escenario. Pero si aguzábamos los oídos, la fusión no terminaba allí, un zumbido casi neuronal nos arrastraba al pabellón, ¿alguien que por favor nos ilustre como nombrar este sonido? Nuestra jerga de caminantes en este festival no nos bastó para sentirnos expertos en la ardua labor del tatuador, solo lo abstrajimos y pensamos: allá están los maestros, los tatuadores con sus lienzos y sus máquinas creadoras.

Ya en el pabellón, nuestros ojos no sabían qué hacer. Los colores, los cuerpos, las luces blancas, las camisas de bandas de rock, los pines buscando un morral o una chaqueta para adherirse, el dolor, la incertidumbre y la felicidad en los rostros de quienes se estaban convirtiendo en arte, el Monster Stage en el fondo esperando a ser habitado por La Ronera, Xavier, Cosawena y los Cretinos.

Tatto Music Fest Rockmania 2

El dilema ahora es ¿cómo observar y escuchar sin perder la noción de la música y los tatuajes a realizar? Y no, no se vale ver y oír. La solución fue tomar de la mano al festival y caminar junto a él, que bien supo cómo organizarse para no hacernos perder ninguna parte de lo que tuvo preparado para el día; todo estaba milimétricamente controlado, claro, desde nuestra experiencia, los horarios siempre se cumplieron y su orden fue el indicado.

Con esta guía, nuestro festival empezó con Machingon en el Broken Stage, una de las bandas mexicanas que vino a romper las barreras del sonido y hacernos mover la cabeza al ritmo de su cumbia metalera rockera, si nos permiten la fusión idiomática, a pesar de que no fuimos muchos los asistentes, en general durante todas las presentaciones. Con sus máscaras de luchadores, tal cual como seis representaciones de El Santo, hicieron tocar las campanas del ring para declarar un empate y corear Mexicano, una canción que pasó de: “¿Cómo te dicen a ti? A mi me dicen mexicano” a “¿Cómo te dicen a ti? A mi me dicen colombiano?” ; y para entonar Gauro, tal cual oda a la idiosincrasia colombiana.

La siguiente estación fue Cosawena, banda colombiana con sabor a caribe, rap y pop. El Monster Stage vibraba con colores cálidos y frecuencias coquetas. El público los coreaba y los que no nos sabíamos sus canciones, nos movíamos con la cadencia tónica a sus letras en los hombros. “Cosawena la que suena” dijeron. Y sí, qué cosa más buena para disfrutar y bailar.

De nuevo en el Broken Stage las revoluciones empezaron a subir con la banda de hardcore colombiana Dar a cada uno lo que es suyo. Por un lado, nos dieron un empujón para empezar a poguear, porque, valga la aclaración, antes poco o nada se había manifestado el pogo, tal vez por la baja asistencia ese día al festival; tanto así que el cantante estuvo a punto de bajarse del escenario para empezarlo él mismo. Y, por el otro, nos dieron el espacio para hacer ruido por los líderes sociales asesinados en lo poco que ha corrido del año: “No vamos a hacer silencio; vamos a hacer mucho ruido por los líderes sociales asesinados”.

Por último, en el mismo escenario, Puya, desde Puerto Rico, nos demostró que la cultura no es móvil y que puede mutar en diferentes expresiones musicales para hablar de su contexto, de su país. El metal de ellos nos mostró la diversidad de su país. Sin duda alguna fue la banda con mayor asistencia del primer día del festival.

Por: Camila Cetina

CULTURA

ACTUALIDAD

Primer día del Tattoo Music Fest, un recorrido por el arte de contar historias a través de la música y los tatuajes.

Tatto Music Fest Rockmania 1

¿Cómo captamos el sonido en imágenes?¿La imagen puede hablar desde la sonoridad? ¿Si los tatuajes tienen musicalidad, cómo sonarían? ¿Una banda puede sonar como un tatuaje? ¿Si una banda del Tattoo Music Fest fuera un tatuaje, que tatuaje sería? Preguntas que evocan la experiencia de dialogar con los tatuajes y la música el primer día del festival. Una apuesta estética que abre las artistas del espectro artístico para comprender la importancia de espacios como este, más allá de ir a escuchar las rolas que nos gusta o materializar las ideas en la piel.

Y así fue, el pasado 15 de febrero, día parcialmente muy bogotano, nos narró, nos cantó desde las 11:45 am hasta más de las 8:00 pm que la única certeza era el goce artístico en toda su expresión. La estela de las pinturas en spray nos llevó hasta el muro de los grafiteros, justo al frente del Broken Stage, fuera del pabellón 3 de Corferias; rastro que a su vez se confundía con el llamado de los bajos que rebotan en el pavimento hasta el origen de él en el ya mencionado escenario. Pero si aguzábamos los oídos, la fusión no terminaba allí, un zumbido casi neuronal nos arrastraba al pabellón, ¿alguien que por favor nos ilustre como nombrar este sonido? Nuestra jerga de caminantes en este festival no nos bastó para sentirnos expertos en la ardua labor del tatuador, solo lo abstrajimos y pensamos: allá están los maestros, los tatuadores con sus lienzos y sus máquinas creadoras.

Ya en el pabellón, nuestros ojos no sabían qué hacer. Los colores, los cuerpos, las luces blancas, las camisas de bandas de rock, los pines buscando un morral o una chaqueta para adherirse, el dolor, la incertidumbre y la felicidad en los rostros de quienes se estaban convirtiendo en arte, el Monster Stage en el fondo esperando a ser habitado por La Ronera, Xavier, Cosawena y los Cretinos.

Tatto Music Fest Rockmania 2

El dilema ahora es ¿cómo observar y escuchar sin perder la noción de la música y los tatuajes a realizar? Y no, no se vale ver y oír. La solución fue tomar de la mano al festival y caminar junto a él, que bien supo cómo organizarse para no hacernos perder ninguna parte de lo que tuvo preparado para el día; todo estaba milimétricamente controlado, claro, desde nuestra experiencia, los horarios siempre se cumplieron y su orden fue el indicado.

Con esta guía, nuestro festival empezó con Machingon en el Broken Stage, una de las bandas mexicanas que vino a romper las barreras del sonido y hacernos mover la cabeza al ritmo de su cumbia metalera rockera, si nos permiten la fusión idiomática, a pesar de que no fuimos muchos los asistentes, en general durante todas las presentaciones. Con sus máscaras de luchadores, tal cual como seis representaciones de El Santo, hicieron tocar las campanas del ring para declarar un empate y corear Mexicano, una canción que pasó de: “¿Cómo te dicen a ti? A mi me dicen mexicano” a “¿Cómo te dicen a ti? A mi me dicen colombiano?” ; y para entonar Gauro, tal cual oda a la idiosincrasia colombiana.

La siguiente estación fue Cosawena, banda colombiana con sabor a caribe, rap y pop. El Monster Stage vibraba con colores cálidos y frecuencias coquetas. El público los coreaba y los que no nos sabíamos sus canciones, nos movíamos con la cadencia tónica a sus letras en los hombros. “Cosawena la que suena” dijeron. Y sí, qué cosa más buena para disfrutar y bailar.

De nuevo en el Broken Stage las revoluciones empezaron a subir con la banda de hardcore colombiana Dar a cada uno lo que es suyo. Por un lado, nos dieron un empujón para empezar a poguear, porque, valga la aclaración, antes poco o nada se había manifestado el pogo, tal vez por la baja asistencia ese día al festival; tanto así que el cantante estuvo a punto de bajarse del escenario para empezarlo él mismo. Y, por el otro, nos dieron el espacio para hacer ruido por los líderes sociales asesinados en lo poco que ha corrido del año: “No vamos a hacer silencio; vamos a hacer mucho ruido por los líderes sociales asesinados”.

Por último, en el mismo escenario, Puya, desde Puerto Rico, nos demostró que la cultura no es móvil y que puede mutar en diferentes expresiones musicales para hablar de su contexto, de su país. El metal de ellos nos mostró la diversidad de su país. Sin duda alguna fue la banda con mayor asistencia del primer día del festival.

Por: Camila Cetina

ESPECIALES

PLAYLIST                                            

Logo ACN Pata Blanco


NAVEGACIÓN       

 

Inicio
Actualidad
Cultura
Opinión
Deportes


CONTÁCTENOS            

 

Conmutadores: 323 98 68 y 326 68 20
Extensión 4060 / 4063
Correo: agenciacentraldenoticias@ucentral.edu.co

© 2017 Todos los derechos reservados. ACN | Agencia Central de Noticias. Sede Norte: Calle 75 n.º 16-03 Edificio Violi piso 5, Bogotá - Colombia