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"Plebiscito SÍ, Gobierno de Santos NO" afirma el Senador Robledo

Boletín ACN

El Senador Enrique Robledo del Polo Democrático  habló sobre Colombia después de los acuerdos. “Si alguien va a juzgar la Justicia Transicional hay que ponerse en modo de Justicia Transicional, uno no puede juzgar los aguacates pensado que son papayas”.

El pasado  miércoles 21 de julio más de 200 personas se dieron cita en el bar Innovo de la zona G para asistir a un conversatorio organizado por el periódico local de Chapinero EL Chapín y la 69 Cultural. En esta ocasión la personalidad invitada a esta serie de  tertulias, que se dan cita cada miércoles a las 6 de la tarde,  fue el Senador de la República por el partido del Polo Democrático, Enrique Robledo. Con el humor que lo caracteriza, un lenguaje coloquial, no por ello menos serio, y con la seguridad de sus convicciones políticas el senador se propuso dilucidar sobre tres temas centrales: la justicia transicional, el plebiscito por la paz, y las implicaciones del desarme de las FARC, o lo que se ha denominado también la dejación de las armas.

La justicia transicional: El senador aclaró a la audiencia que esta figura de la justicia no es un tipo de justicia especial, sino una forma de abordarla para transitar de un lugar a otro, como su mismo nombre indica. En palabras del Senador, “Colombia ha transitado por más de 50 años por una violencia estéril que no arregló nada, pero dejó todo peor”. Por esta razón es  necesaria una Justicia Transicional que se centra en tres aspectos fundamentales: la verdad, la justicia, la no repetición. Como tal la Justicia Transicional se aplica allí donde han habido crímenes de lesa humanidad y violaciones a los Derechos Humanos, pero al no tener unos código penal, es la Comisión especial la que tiene que decidir cómo aplicarla. El Senador aclaró que no es el la primera vez que este modo de la justicia se usa en el país, sino que ya antes se acudió a ella, por ejemplo para el desarme del grupo guerrillero del M19 (8 de marzo de 1990), y con los Grupos de Autodefensas Armadas de Colombia, AUC durante el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez,  a partir del  Acuerdo de Santafé de Ralito firmado el 15 de julio de 2003.

Frente a tanta oposición que ha surgido con los acuerdos de la Habana, firmado el 23 de junio de 2016,  y  con la vuelta otra vez de la  figura de la Justicia Transicional, dijo el Senador, hay que explicarle a la gente que no comprende qué es eso, y para hacerlo empleó una analogía: “Si alguien va a juzgar la Justicia Transicional hay que ponerse en modo de Justicia Transicional, uno no puede juzgar los aguacates pensado que son papayas”.  Es decir, no debemos creer que las penas o castigos que paguen los autores de crímenes como masacres serán iguales a las que pagaría en un proceso ordinario cualquier persona. En la actualidad, por ejemplo y esto no lo dijo el senador, hay exparamilitares que tras el proceso de Justicia y Paz ya se encuentran en libertad, una vez como pagaron alguna condena, contribuyeron al establecimiento de la verdad sobre los hechos, o la reparación a los familiares de las víctimas, que en algunos casos llegó a ser sólo simbólica en la que los victimarios pidieron perdón a sus víctimas, y sin embargo, ese proceso permitió que muchas madres, esposas, hijos, padres, hermanos, sanaran las herida que les dejó la violencia.

Los acuerdos de La Habana: El Senador expresó que los acuerdos de la Habana no son acto de magia que soluciona todos los problemas del país. Eso no es así, por el hecho concreto de que lo se negoció en La Habana fue la “dejación de las armas del grupo guerrillero de las FAR”. Allí, dijo el Senador, no se llevaron los otros problemas sociales que atañen a educación, tenencia de la tierra, salud, vivienda, etc. Porque entre otras cosas, afirmó, fue una decisión sensata el no enredar el proceso con esos temas, que seguramente no hubieran prosperado. El hecho puntual es que las FARC van a dejar la armas, esa es la única realidad, los demás problemas van a seguir siendo los mismos problemas en los que ha estado el país mientras las clases dirigentes no piensen realmente en la gente, o mientras la corrupción campante siga constriñendo la ya maltratada existencia de los colombianos en todos los demás frentes. Sin embargo, el Senador del Polo Democrático expresó abiertamente su optimismo y apoyó las negociaciones con las FARC, pues, “no es poca cosa terminar una violencia estéril de más de medio siglo, y eso  se traduce en que habrán menos viudas, menos muertos, menos huérfanos, menos mutilados, menos sangre…¿Acaso no vale la pena?” agregó.

El plebiscito: el Senador Robledo aseguró que es mejor que a uno le pregunten, y que esa es una decisión también correcta. Sin embargo, en los acuerdos con el M19 o con las Autodefensas no se le consultó a nadie. El Polo Democrático le está haciendo campaña al SÍ en el Plebiscito. Sin embargo, su posición es: “Acuerdo SÍ, Gobierno de Santos NO”. Este eslogan parece interpretar el malestar en Colombia no sólo entre la clase dirigente de otros partidos, sino entre los colombianos. Según Robledo, Santos y todos los “juanmanuales”,  como  él llama a toda esa casta de apellidos gobernantes de un siglo, son parte los problemas sociales que atraviesa el país: desigualdad, pobreza, privatizaciones, y TLC que dejan la industria y el agro nacional en bancarrota. Sin embargo dijo el Senador Robledo que: “En el plebiscito lo que se va a votar  no es si nos gusta o no Juan Manuel Santos, lo que se va a votar es si apoya el desarme “pronto” de las FARC”. Y eso es lo importante, que el grupo guerrillero de las FARC haya dado el paso de cambiar la lucha armada por la opción política. Un proceso, dijo, que está acompañado por la ONU y el Vaticano, en la que al menos cinco potencias mundiales van a recibir las armas del grupo guerrillero.

Finalmente frente a tanta imaginería que mezcla lo uno con lo otro, patriotismo con oportunismo, información con desinformación, o que intenta convencer a la opinión de que le van a entregar el país a las FARC, o que no se sabe lo que acordaron en la Habana. Eso no es cierto. Les dejo aquí la página oficial de la “Mesa de conversaciones para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera en Colombia”.

Por Edilson Silva Liévano

Docente de tiempo completo del Departamento de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Central