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Empezando de cero

Por: Lorena Rojas Guzmán

María Aurora Sánchez es una mujer bogotana, quien desde muy corta edad se dedicó a vender de manera informal los accesorios que su abuela, ya difunta, le enseñó a confeccionar; gracias a esto ha logrado sostener a su familia y aunque ahora se ve envuelta en un nuevo desafío, se describe como “una mujer que no le teme a nada”. 

María dedicó 28 años de su vida a vender en “la calle del embudo” (situada en la plazoleta del Chorro de Quevedo), los collares y aretes que desde generaciones atrás su familia ha fabricado. Sin embargo, luego de la llegada de la pandemia, María se quedó sin trabajo, al igual que cientos de personas.

EMPEZANDO DE CERO2

“Después de que llegara el virus aquí, yo sabía lo que iba a pasar, porque el gobierno nunca se ha preocupado por darnos beneficios a nosotros, era casi obvio que nos íbamos a quedar sin trabajito por un tiempo y ahí empezó mi angustia”. 

Así describe María sus primeras sensaciones luego de enterarse de la medida que había determinado el estado.

Luego de sostener conversación por unos cuantos minutos, María decidió expresarse sobre su nuevo trabajo:

Cuéntenos sobre la nueva experiencia que está viviendo en este momento, ¿Cómo se ha sentido con esta nueva oportunidad que le han brindado? 

Bueno, yo por lo del virus, en marzo, deje de trabajar, preocupada porque yo vivo sola con mis dos hijos y mi otro bebé, Paco, mi perrito. Todo ese tiempo estuve haciendo aseo en las casas de mis hermanos, para poder llevar algo de plata a la casa, porque no podía dejar a mis hijos sin comida y el arriendo tampoco daba espera. 

Ya después me llamó un amigo que trabaja ahí en el chorro, a decirme que, si estaba dispuesta a trabajar de mesera en el restaurante de él, porque varias personas le habían renunciado por todo el tema del virus y que les daba miedo salir y entonces acudió a mi porque sabe que yo me le mido a cualquier cosa…

Me he sentido feliz, aunque es raro porque yo llevaba mucho vendiendo las cosas que la Titi (su abuela) me enseñó y pasar de eso a tener que atender personas y llevar comida es difícil, pero no imposible, he pensado en poner un puesto de comidas, porque siempre me ha gustado la cocina, pero por ahora voy a seguir aquí.

EMPEZANDO DE CERO1

¿Qué es lo más complicado a lo que ha tenido que enfrentarse en su nuevo trabajo?

Para ser sincera a mi me da miedo contagiarme de ese virus y llevárselo a mis niños, pues todos son chiquitos… eso es lo más complicado, el cuidado que hay que tener, creo yo, porque a el resto me he ido acostumbrando, ya al menos no tengo porque preocuparme cuando veo a un policía y pienso que me va a quitar mis cositas.

(Para conocer un poco sobre la experiencia que ha tenido María con los policías, escuche el audio anexado a continuación, en donde expresa cómo presenció una de las situaciones más traumáticas en su vida). 

¿Considera usted que era necesario volver a la reapertura gradual de los restaurantes de la capital? 

Pero claro que sí, Bogotá siempre va a toda, esta ciudad es un afán, todo el tiempo. Ahora imagínese tenerla estancada por todo ese tiempo. Empezando que toda la economía se va al piso, yo me pongo a pensar en las familias que viven de un diario y vivir con angustia de no poder llevarle comida a la familia es una cosa muy dura. 

Yo considero que una de las mejores decisiones que pudieron tomar fue empezar con la nueva normalidad, que, aunque yo sé que el virus está por ahí, es lo mejor para que las personas puedan salir a trabajar, claro que cuidándose, para poder volver a empezar, porque eso fue lo que nos tocó volver a hacer a todos. Empezar de cero. 

¿Cómo cree que podría ayudar el gobierno a los cientos de familias que se han visto afectadas por la caída de la economía? 

Yo opino que les queda muy difícil ayudar a todos, pero no es imposible. Podrían empezar por dejar de perseguir a todos los vendedores ambulantes, como si fueran delincuentes, porque muchos de ellos no se vistan con traje, no los hace malas personas, por ahí se podría empezar, dejándolos, a los que pueden, trabajar en paz…

También podrían entregar algunos subsidios para familias que se han visto afectadas, aunque creo que eso sí lo estaban pensando, dudo que los hayan entregado, porque como en este país siempre se roban todo… 

Finalmente, María decidió mediante la entrevista enviar un mensaje de aliento a todas las personas que no cuentan con “la suerte” que ella contó en el último mes, negándose a dejar de incluirse en la gran parte de personas que viven del trabajo informal: 

“Yo les digo que no se rindan, que de esas pruebas que pone Dios uno puede salir adelante, que, si toca volver a empezar, se empieza, pero sin miedo… que nadie estaba preparado para todo esto, pero que con ayuda de Dios todo se puede”. 

EMPEZANDO DE CERO3

Para concluir, es importante destacar que, con la reapertura del sector gastronómico, se ha brindado empleo a varias personas que al igual que María, se vieron afectados por la pandemia que azota al mundo, permitiendo de esta manera que la economía vaya en aumento y se empiezan a disminuir las tasas de desempleo en la capital. 

Adicionalmente, es necesario decir que es importante apoyar esta reapertura del sector tanto gastronómico como comercial, ya que de este modo contribuimos a que la ciudad empiece a tomar un rumbo medianamente similar al que se venía llevando, sin contar con que, se apoyan a cientos de familias que viven de lo que producen sus negocios a diario.

 

Para conocer más sobre todo lo relacionado con el Chorro de Quevedo, haga clic en los siguientes enlaces: 

De vuelta a la normalidad

Los espacios de la capital colombiana: De públicos a privados

El peso en la sociedad de la nueva normalidad

El chorro de Quevedo se resiste a la privatización

ACTUALIDAD

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María dedicó 28 años de su vida a vender en “la calle del embudo” (situada en la plazoleta del Chorro de Quevedo), los collares y aretes que desde generaciones atrás su familia ha fabricado. Sin embargo, luego de la llegada de la pandemia, María se quedó sin trabajo, al igual que cientos de personas.

EMPEZANDO DE CERO2

“Después de que llegara el virus aquí, yo sabía lo que iba a pasar, porque el gobierno nunca se ha preocupado por darnos beneficios a nosotros, era casi obvio que nos íbamos a quedar sin trabajito por un tiempo y ahí empezó mi angustia”. 

Así describe María sus primeras sensaciones luego de enterarse de la medida que había determinado el estado.

Luego de sostener conversación por unos cuantos minutos, María decidió expresarse sobre su nuevo trabajo:

Cuéntenos sobre la nueva experiencia que está viviendo en este momento, ¿Cómo se ha sentido con esta nueva oportunidad que le han brindado? 

Bueno, yo por lo del virus, en marzo, deje de trabajar, preocupada porque yo vivo sola con mis dos hijos y mi otro bebé, Paco, mi perrito. Todo ese tiempo estuve haciendo aseo en las casas de mis hermanos, para poder llevar algo de plata a la casa, porque no podía dejar a mis hijos sin comida y el arriendo tampoco daba espera. 

Ya después me llamó un amigo que trabaja ahí en el chorro, a decirme que, si estaba dispuesta a trabajar de mesera en el restaurante de él, porque varias personas le habían renunciado por todo el tema del virus y que les daba miedo salir y entonces acudió a mi porque sabe que yo me le mido a cualquier cosa…

Me he sentido feliz, aunque es raro porque yo llevaba mucho vendiendo las cosas que la Titi (su abuela) me enseñó y pasar de eso a tener que atender personas y llevar comida es difícil, pero no imposible, he pensado en poner un puesto de comidas, porque siempre me ha gustado la cocina, pero por ahora voy a seguir aquí.

EMPEZANDO DE CERO1

¿Qué es lo más complicado a lo que ha tenido que enfrentarse en su nuevo trabajo?

Para ser sincera a mi me da miedo contagiarme de ese virus y llevárselo a mis niños, pues todos son chiquitos… eso es lo más complicado, el cuidado que hay que tener, creo yo, porque a el resto me he ido acostumbrando, ya al menos no tengo porque preocuparme cuando veo a un policía y pienso que me va a quitar mis cositas.

(Para conocer un poco sobre la experiencia que ha tenido María con los policías, escuche el audio anexado a continuación, en donde expresa cómo presenció una de las situaciones más traumáticas en su vida). 

¿Considera usted que era necesario volver a la reapertura gradual de los restaurantes de la capital? 

Pero claro que sí, Bogotá siempre va a toda, esta ciudad es un afán, todo el tiempo. Ahora imagínese tenerla estancada por todo ese tiempo. Empezando que toda la economía se va al piso, yo me pongo a pensar en las familias que viven de un diario y vivir con angustia de no poder llevarle comida a la familia es una cosa muy dura. 

Yo considero que una de las mejores decisiones que pudieron tomar fue empezar con la nueva normalidad, que, aunque yo sé que el virus está por ahí, es lo mejor para que las personas puedan salir a trabajar, claro que cuidándose, para poder volver a empezar, porque eso fue lo que nos tocó volver a hacer a todos. Empezar de cero. 

¿Cómo cree que podría ayudar el gobierno a los cientos de familias que se han visto afectadas por la caída de la economía? 

Yo opino que les queda muy difícil ayudar a todos, pero no es imposible. Podrían empezar por dejar de perseguir a todos los vendedores ambulantes, como si fueran delincuentes, porque muchos de ellos no se vistan con traje, no los hace malas personas, por ahí se podría empezar, dejándolos, a los que pueden, trabajar en paz…

También podrían entregar algunos subsidios para familias que se han visto afectadas, aunque creo que eso sí lo estaban pensando, dudo que los hayan entregado, porque como en este país siempre se roban todo… 

Finalmente, María decidió mediante la entrevista enviar un mensaje de aliento a todas las personas que no cuentan con “la suerte” que ella contó en el último mes, negándose a dejar de incluirse en la gran parte de personas que viven del trabajo informal: 

“Yo les digo que no se rindan, que de esas pruebas que pone Dios uno puede salir adelante, que, si toca volver a empezar, se empieza, pero sin miedo… que nadie estaba preparado para todo esto, pero que con ayuda de Dios todo se puede”. 

EMPEZANDO DE CERO3

Para concluir, es importante destacar que, con la reapertura del sector gastronómico, se ha brindado empleo a varias personas que al igual que María, se vieron afectados por la pandemia que azota al mundo, permitiendo de esta manera que la economía vaya en aumento y se empiezan a disminuir las tasas de desempleo en la capital. 

Adicionalmente, es necesario decir que es importante apoyar esta reapertura del sector tanto gastronómico como comercial, ya que de este modo contribuimos a que la ciudad empiece a tomar un rumbo medianamente similar al que se venía llevando, sin contar con que, se apoyan a cientos de familias que viven de lo que producen sus negocios a diario.

 

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