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TRASPASANDO LOS LÍMITES DE LO GRACIOSO, UNA MIRADA A LO QUE CREEMOS ES HUMOR

Realizado por: Liliana Carolina Alvarado valencia

Estudiante de Comunicación Social y Periodismo

2(Representación y caracterización social de lo afro)
 

“En el humor negro, la gracia no es el chiste sino la propia transgresión. En ese contexto se crea una complicidad con el público en la que este acepta que finge lo que no es -por ejemplo, racista- para decir lo que no se debe decir y que se esconde y se entiende de maneras diferentes a través del humor” David Bravo (2018, Abogado y defensor de los derechos humanos en las comunidades afro).   

Resumen

En el artículo se analizan las diferentes representaciones discursivas y representativas de uno de los grupos de humoristas del programa colombiano Sábados Felices, en el cual, desde el humor se caracteriza de formas muy específicas, que pasan por lo peyorativo y que giran en torno a los estereotipos, las representaciones sociales frente a lo afro; manifestaciones que muchas veces como televidentes, no logramos identificar. 

Introducción

En el artículo se analizan las representaciones sociales sobre las cuales están pensados los discursos entorno a lo afro desde el humor, estas son formas de construcciones mentales especificas en las sociedades contemporáneas que circulan en los intercambios de la vida cotidiana, en este caso, en programas de humor como el tan famoso y reconocido en Colombia, Sábados Felices, que, en ultimas, termina reproduciendo fenómenos sociales tales como las preconcepciones y estereotipos sociales.  Por tanto, el trabajo analiza estas dinámicas en las presentaciones mediáticas del soldado Micolta y Colombia, personajes ficticios que representan una pareja afro en situaciones diversas, las cuales son deconstruidas para así poder detectar e identificar estas prácticas estereotipadas para, de alguna manera, logra visibilizarlas y entender las implicaciones sociales que atraviesan estas prácticas.

Las representaciones sociales y discursivas respecto a lo afro, presentadas en el programa de humor Sábados Felices del canal Caracol

Las representaciones sociales disfrazadas a través de la comedia representan la normalización, en este caso, de discursos racistas, discriminatorios y a la generalización y estigmatización de un pensamiento colectivo respecto a las distintas comunidades afro en Colombia. Hay una película estadounidense muy particular y famosa que se estrenó en el año 88 que se llama They live o en español: Ellos viven de John Carpenters. De manera muy resumida esta película presenta de manera crítica el experimentar la vida y observar la cotidianidad a través de unas gafas que permiten ver todo lo que esconde la sociedad en temas éticos, morales políticas, de consumo, etc., en la que se desarrolla la película. Así el protagonista, entre otras cosas, logra ver de manera cruda lo que para nada está alejado de nuestro tiempo actual. Y es que, si tuviéramos la suerte de tener esas gafas, muy probablemente, en el caso de los programas de tv que consumimos, mucho del contenido por el que pasamos y en el que nos detenemos porque nos parece gracioso, esconde en verdad mucho más de lo que vemos y de lo que nos reímos. 

Lo negro, y las diferentes representaciones mediáticas y sociales que a lo largo de los años se han construido en torno a lo afro han mirado hacia lo burlesco, hacia un punto de no retorno donde las exageraciones, los estereotipos y las representaciones peyorativas nos parecen graciosas y poco ofensivas, sino todo lo contrario. Unos labios grandes, una peluca despelucada, pantaloneta, chanclas, camisa de flores y una forma de hablar particular que, seguramente todos logramos identificar y asociar a un grupo de personas específicas, son las diferentes formas de caracterización que se le ha dado a lo afro y que a nivel colectivo y social hemos aceptado desde el mismo momento en el que participados desde el consumo, lo normalizamos.

Una mirada al pasado

Y es que, si miramos hacia atrás en el tiempo, esto no es algo nuevo.  El Blackface es una práctica racista que se hacía en Estados Unidos durante el siglo XI Esta práctica era ejercida por unas figuras teatrales llamadas Minstrels: Unos shows teatrales donde personas blancas, promovían estereotipos sobre las personas afroamericanas. Los Minstrels se pintaban la cara con betún, los labios de rojo chillón y lucían vestimenta de diferentes temáticas. Perezosos, supersticiosos, caricaturescos, tontos y más estereotipos con connotaciones negativas sobre los afroamericanos, eran promovidos por los Minstrels. Decenas de compañías promovían este tipo de shows que racializaban como inferiores a las personas negras, con la aprobación y apoyo del público americano» blanco».

Dicha práctica perdió fuerza durante los derechos civiles de las personas afroamericanas. Hoy día, el Blackface desapareció del ámbito teatral pero no como práctica habitual, por ejemplo, de programas televisivos de entretenimiento como Sábados Felices.  Lo que hace una cara negra es darle a la gente blanca el privilegio de representar a las personas negras (como construcción social de la persona africana/afrodescendiente) de tomar sus rasgos físicos y tratarlas como un objeto: Hiper-exotizarlo, hacer caricaturas, tildarlo de» surrealista» y perpetuar así prejuicios y estereotipos.

3

4(Cartel de William H. West, 1900 (Propaganda sobre El Blackface en EE. UU durante el siglo XI)

Una mirada crítica hacia el programa

Sábados Felices el programa de humor más antiguo de la televisión colombiana, y, por ende, uno de la más vistos, cuenta con múltiples humoristas y diferentes sketches que representan una multiplicidad de situaciones de la cotidianidad de los colombianos; que muchas veces, representados por los espectáculos individuales de los humoristas, terminan reproduciendo un imaginario dotado de características específicas sumamente violentas, frente a las representaciones de las personas afro. Exaltar exageradamente los rasgos físicos y culturales como los labios, la nariz, el color de la piel sumamente oscuro y las distintas formas de comprarse o hablar, en los casos específicos de los personajes de El Soldado Micolta, en donde se caracterizan por ser afro y frecuentemente asociados a comportamientos de falta de conocimiento, pereza, alcohol, inferioridad, sinvergüenza, delincuencia  y sexualización, en donde claramente, no es más que una de las tantas formas de racismo de las cuales son víctimas las comunidades afro y que lamentablemente se esconden detrás del humor.

 

5.png(Elenco de Sábados Felices)

Y es que, las representaciones sociales proporcionan un código de comunicación común con el que nombrar y clasificar, así mismo, los códigos, principios y juicios clasificatorios conforman y guían la manera en la que las personas actúan en la sociedad, ya que establecen las normas y los límites que se encuentran dentro de la conciencia colectiva.

A la hora de analizar uno de los videos de las representaciones humorísticas del programa, en el que parecen las típicas representaciones burlescas de los personajes afro, se puede dar cuenta de la normalización de las distintas dinámicas puestas en escena, en donde constantemente se están validando estos comportamientos y discursos a través de las risas y los aplausos del público, que legitiman las prácticas y las  invisibilizan,  haciendo  pasar por desapercibido los discursos racistas que se están reproduciendo en escena.

6.png (Micolta y Colombia- Sábados Felices)

A la hora de analizar uno de los videos de las representaciones humorísticas del programa, en el que parecen las típicas representaciones burlescas de los personajes afro, se puede dar cuenta de la normalización de las distintas dinámicas puestas en escena, en donde constantemente se están validando estos comportamientos y discursos a través de las risas y los aplausos del público, que legitiman las prácticas y las  invisibilizan,  haciendo  pasar por desapercibido los discursos racistas que se están reproduciendo en escena.    La representación frente al léxico y la forma de hablar es sumamente exagerada, y hace referencia particular a las personas oriundas del Chocó. El discurso que constantemente se está reproduciendo es el de una mujer dedicada a los hijos, en atender las necesidades de su marido como: lavar, planchar, cocinar y a las tareas en general de la casa. Mientras que su marido, es representado un hombre vivo, mujeriego, juguetón, parrandero y sin dinero.  Es importante recalcar las dinámicas de género representadas en escena, que contribuyen también a la normalización de los roles asumido socialmente por los hombres y las mujeres en general.

Su vestuario reproduce una vez más el imaginario que se tiene de las personas afro, constantemente representados con vestuarios de tierra caliente como: esqueletos, chanclas, camiseta playera y pantalón corto. Por otro lado, ella es constantemente personificada con faldas, cortas y largas, de colores particulares y una cantidad de collares extravagantes en su cuello, chanclas y bolsos poco agradables.  La representación frente al léxico y la forma de hablar es sumamente exagerada, y hace referencia particular a las personas oriundas del Chocó. El discurso que constantemente se está reproduciendo es el de una mujer dedicada a los hijos, en atender las necesidades de su marido como: lavar, planchar, cocinar y a las tareas en general de la casa. Mientras que su marido, es representado un hombre vivo, mujeriego, juguetón, parrandero y sin dinero.  Es importante recalcar las dinámicas de género representadas en escena, que contribuyen también a la normalización de los roles asumido socialmente por los hombres y las mujeres en general.

De la teoría a la vida, una reflexión

La “negritud” como concepto nace bajo la pluma de Aimé Césaire en París, durante los años treinta, respondiendo a una necesidad colectiva del poder nombrarse y de la creación de una identidad colectiva, frente a la dominación social y colonial que trae consigo el pensamiento de la superioridad de unos frente a otros por su color de piel. La “negritud” se transformó entonces en un arma conceptual de lucha contra algunas ideas instaladas, como la inferioridad, la bestialidad, la falta de civilización y la cultura del negro y los africanos en rechazo a las prácticas imitativas de la cultura francesa por parte de los pueblos colonizados.  Así que, a travesar las formas del nombrar desde lo peyorativo, es en sí mismo, un acto que rechazada y todo un proceso histórico e identitario que vira hacia otros lugares de enunciación y reconocimiento de lo negro.  Y es que cuando intentamos pensar en las representaciones de lo negro, en muchos de estos programas, encontraremos en su mayoría que pasan por lo sexual. Pero esto ya lo explica muy bien Mara Viveros Vigoya en su trabajo sobre estereotipos sexuales y de orden racial en Colombia, en donde se expone claramente estas representaciones sexuales y las caracterizaciones con las que se construyen los imaginarios en torno a lo afro y cómo esto ha logrado hacer mella dentro de la construcción de la identidad.  Los constructos mentales entorno a las formas en las que entendemos y naturalizamos estas dinámicas, obedecen en ultimas a una dualidad occidental de la que nos habla Frantz Fanon, en tanto, se categorizan de formas muy específicas los estereotipos construidos frente a lo afro, olvidando la infinita diversidad y, que en ultimas, terminan siendo entendidos como absolutos.  Y es que el peligro absoluto de una única historia que pretenda narrar desde el desconocimiento es un profundo peligro, como nos lo dice Chimamanda Ngozi Adichie al hacer una llamada a rechazar los relatos únicos. Los peligros de reducir una persona, un país o una cultura a un relato unívoco, pues solo cuando comprendemos que nunca existe una única historia, recuperamos una especie de paraíso.

Por último, por medio del análisis se puede evidenciar como las estas prácticas de discriminación han ido dotando de una aceptación y normalización social, que representan implicaciones sociales desde el actual y el nombrar, no solo desde lo externo, sino de lo interno también, aún más preocupante. La presencia de microracismos en la sociedad debe escandalizarnos, ya que tildarlo con esta sutilidad pretende mostrarlo como algo inofensivo, o poco peligroso, cuando en realidad es a lo que más deberíamos prestarle atención. Si pensamos nuestros comportamientos desde lo más mínimo y, socialmente normalizado, encontraremos un sin número de comportamientos discriminatorios que mantiene el exaltamiento de la supremacía de una cultura sobre otra, desde el arrebatamiento de privilegios a la cultura opuesta, debido a la comodidad y seguridad que pretende mantener una sobre otra. Estas expresiones que utilizamos cada día salen de cada uno de nosotros sin ser conscientes de ello, de forma sutil como se ha recalcado varias veces, pero no llegamos a ser conscientes del daño que esto puede generar y la exclusión que sigue promoviendo en nuestra cotidianidad.  El visibilizar la reproducción de estereotipos y las anteriores representaciones sociales, es importante para dejar de hacer parte de estas dinámicas discriminatorias, en las que participamos cotidianamente y, que lastimosamente, apoyamos desde la risa, aprobación y su reproducción, que está mal básicamente porque provoca en otras personas sentimientos y emociones peyorativas para sí mismos. No podemos dejar de luchar contra ello, una sociedad tolerante es aquella que reacciona frente a estas dinamias, de lo contrario, lastimosamente, las estamos aceptando y validando.

 

 

 

 

 

 

Bibliografía
Ashmore, R.D. y Del Boca, F.K. (1981). Conceptual approaches to stereotypes and       stereotyìng. En Hamilton, D.L. (ed.), Cognitive processes in stereotyping and intergroup behavior, Hillsdale, NJ: Erlbaum.
Fanon, Frantz (1961) Los condenados de la tierra. pp 4-12.
Foucault, Michel. (1996). Genealogía del racismo. Colección Caronte Ensayos. La Plata: Altamira.
Jaramillo, Jorge Iván. (2019). El candombe argentino como un repertorio de acción cultural popular. Revista Luciérnaga de Comunicación. Vol.11, Núm. 21. Pp. 125-139.
Jodelet, D. (1986). La representación social: fenómenos, concepto y teoría. En: Moscovici, S. (comp.). Psicología social II. Pensamiento y vida social. Psicología y problemas sociales. Barcelona: Paidós.
 McCauley, C, Stitt, C. L. y Segal, M. (1980). Stereotyping: From prejudice to prediction. Psychological Bulletin. pp 87, 195-215.
 Moscovici, S. (1979). El psicoanálisis, su imagen y su público. Buenos Aires: Huemul.
Moscovici, S. y Hewstone, M. (1986). De la ciencia al sentido común. En: Moscovici, S. (comp.). Psicología social II. Pensamiento y vida social. Psicología y problemas sociales. Barcelona: Paidós.
Padilla, Gálvez, J. (2007). El laberinto del lenguaje. Servicio de Publicaciones de la UCM. pp: 53-75.
Real Academia Española: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.3 en línea]. <https://dle.rae.es> [2020].
Vigoya, Mara, (2017) Estereotipos sexuales y de orden racial en Colombia. Colombia 
 Otras fuentes:
Emisiones trasmitidas del programa Sábados Felices por el canal Caracol y videos recuperados través de la plataforma virtual YouTube. 
Video sobre la charla de la escritora Chimamanda Adichie en 2009 sobre: El peligro de la historia única. Rescatado de la plataforma virtual YouTube.

ACTUALIDAD

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TRASPASANDO LOS LÍMITES DE LO GRACIOSO, UNA MIRADA A LO QUE CREEMOS ES HUMOR

Realizado por: Liliana Carolina Alvarado valencia

Estudiante de Comunicación Social y Periodismo

2(Representación y caracterización social de lo afro)
 

“En el humor negro, la gracia no es el chiste sino la propia transgresión. En ese contexto se crea una complicidad con el público en la que este acepta que finge lo que no es -por ejemplo, racista- para decir lo que no se debe decir y que se esconde y se entiende de maneras diferentes a través del humor” David Bravo (2018, Abogado y defensor de los derechos humanos en las comunidades afro).   

Resumen

En el artículo se analizan las diferentes representaciones discursivas y representativas de uno de los grupos de humoristas del programa colombiano Sábados Felices, en el cual, desde el humor se caracteriza de formas muy específicas, que pasan por lo peyorativo y que giran en torno a los estereotipos, las representaciones sociales frente a lo afro; manifestaciones que muchas veces como televidentes, no logramos identificar. 

Introducción

En el artículo se analizan las representaciones sociales sobre las cuales están pensados los discursos entorno a lo afro desde el humor, estas son formas de construcciones mentales especificas en las sociedades contemporáneas que circulan en los intercambios de la vida cotidiana, en este caso, en programas de humor como el tan famoso y reconocido en Colombia, Sábados Felices, que, en ultimas, termina reproduciendo fenómenos sociales tales como las preconcepciones y estereotipos sociales.  Por tanto, el trabajo analiza estas dinámicas en las presentaciones mediáticas del soldado Micolta y Colombia, personajes ficticios que representan una pareja afro en situaciones diversas, las cuales son deconstruidas para así poder detectar e identificar estas prácticas estereotipadas para, de alguna manera, logra visibilizarlas y entender las implicaciones sociales que atraviesan estas prácticas.

Las representaciones sociales y discursivas respecto a lo afro, presentadas en el programa de humor Sábados Felices del canal Caracol

Las representaciones sociales disfrazadas a través de la comedia representan la normalización, en este caso, de discursos racistas, discriminatorios y a la generalización y estigmatización de un pensamiento colectivo respecto a las distintas comunidades afro en Colombia. Hay una película estadounidense muy particular y famosa que se estrenó en el año 88 que se llama They live o en español: Ellos viven de John Carpenters. De manera muy resumida esta película presenta de manera crítica el experimentar la vida y observar la cotidianidad a través de unas gafas que permiten ver todo lo que esconde la sociedad en temas éticos, morales políticas, de consumo, etc., en la que se desarrolla la película. Así el protagonista, entre otras cosas, logra ver de manera cruda lo que para nada está alejado de nuestro tiempo actual. Y es que, si tuviéramos la suerte de tener esas gafas, muy probablemente, en el caso de los programas de tv que consumimos, mucho del contenido por el que pasamos y en el que nos detenemos porque nos parece gracioso, esconde en verdad mucho más de lo que vemos y de lo que nos reímos. 

Lo negro, y las diferentes representaciones mediáticas y sociales que a lo largo de los años se han construido en torno a lo afro han mirado hacia lo burlesco, hacia un punto de no retorno donde las exageraciones, los estereotipos y las representaciones peyorativas nos parecen graciosas y poco ofensivas, sino todo lo contrario. Unos labios grandes, una peluca despelucada, pantaloneta, chanclas, camisa de flores y una forma de hablar particular que, seguramente todos logramos identificar y asociar a un grupo de personas específicas, son las diferentes formas de caracterización que se le ha dado a lo afro y que a nivel colectivo y social hemos aceptado desde el mismo momento en el que participados desde el consumo, lo normalizamos.

Una mirada al pasado

Y es que, si miramos hacia atrás en el tiempo, esto no es algo nuevo.  El Blackface es una práctica racista que se hacía en Estados Unidos durante el siglo XI Esta práctica era ejercida por unas figuras teatrales llamadas Minstrels: Unos shows teatrales donde personas blancas, promovían estereotipos sobre las personas afroamericanas. Los Minstrels se pintaban la cara con betún, los labios de rojo chillón y lucían vestimenta de diferentes temáticas. Perezosos, supersticiosos, caricaturescos, tontos y más estereotipos con connotaciones negativas sobre los afroamericanos, eran promovidos por los Minstrels. Decenas de compañías promovían este tipo de shows que racializaban como inferiores a las personas negras, con la aprobación y apoyo del público americano» blanco».

Dicha práctica perdió fuerza durante los derechos civiles de las personas afroamericanas. Hoy día, el Blackface desapareció del ámbito teatral pero no como práctica habitual, por ejemplo, de programas televisivos de entretenimiento como Sábados Felices.  Lo que hace una cara negra es darle a la gente blanca el privilegio de representar a las personas negras (como construcción social de la persona africana/afrodescendiente) de tomar sus rasgos físicos y tratarlas como un objeto: Hiper-exotizarlo, hacer caricaturas, tildarlo de» surrealista» y perpetuar así prejuicios y estereotipos.

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4(Cartel de William H. West, 1900 (Propaganda sobre El Blackface en EE. UU durante el siglo XI)

Una mirada crítica hacia el programa

Sábados Felices el programa de humor más antiguo de la televisión colombiana, y, por ende, uno de la más vistos, cuenta con múltiples humoristas y diferentes sketches que representan una multiplicidad de situaciones de la cotidianidad de los colombianos; que muchas veces, representados por los espectáculos individuales de los humoristas, terminan reproduciendo un imaginario dotado de características específicas sumamente violentas, frente a las representaciones de las personas afro. Exaltar exageradamente los rasgos físicos y culturales como los labios, la nariz, el color de la piel sumamente oscuro y las distintas formas de comprarse o hablar, en los casos específicos de los personajes de El Soldado Micolta, en donde se caracterizan por ser afro y frecuentemente asociados a comportamientos de falta de conocimiento, pereza, alcohol, inferioridad, sinvergüenza, delincuencia  y sexualización, en donde claramente, no es más que una de las tantas formas de racismo de las cuales son víctimas las comunidades afro y que lamentablemente se esconden detrás del humor.

 

5.png(Elenco de Sábados Felices)

Y es que, las representaciones sociales proporcionan un código de comunicación común con el que nombrar y clasificar, así mismo, los códigos, principios y juicios clasificatorios conforman y guían la manera en la que las personas actúan en la sociedad, ya que establecen las normas y los límites que se encuentran dentro de la conciencia colectiva.

A la hora de analizar uno de los videos de las representaciones humorísticas del programa, en el que parecen las típicas representaciones burlescas de los personajes afro, se puede dar cuenta de la normalización de las distintas dinámicas puestas en escena, en donde constantemente se están validando estos comportamientos y discursos a través de las risas y los aplausos del público, que legitiman las prácticas y las  invisibilizan,  haciendo  pasar por desapercibido los discursos racistas que se están reproduciendo en escena.

6.png (Micolta y Colombia- Sábados Felices)

A la hora de analizar uno de los videos de las representaciones humorísticas del programa, en el que parecen las típicas representaciones burlescas de los personajes afro, se puede dar cuenta de la normalización de las distintas dinámicas puestas en escena, en donde constantemente se están validando estos comportamientos y discursos a través de las risas y los aplausos del público, que legitiman las prácticas y las  invisibilizan,  haciendo  pasar por desapercibido los discursos racistas que se están reproduciendo en escena.    La representación frente al léxico y la forma de hablar es sumamente exagerada, y hace referencia particular a las personas oriundas del Chocó. El discurso que constantemente se está reproduciendo es el de una mujer dedicada a los hijos, en atender las necesidades de su marido como: lavar, planchar, cocinar y a las tareas en general de la casa. Mientras que su marido, es representado un hombre vivo, mujeriego, juguetón, parrandero y sin dinero.  Es importante recalcar las dinámicas de género representadas en escena, que contribuyen también a la normalización de los roles asumido socialmente por los hombres y las mujeres en general.

Su vestuario reproduce una vez más el imaginario que se tiene de las personas afro, constantemente representados con vestuarios de tierra caliente como: esqueletos, chanclas, camiseta playera y pantalón corto. Por otro lado, ella es constantemente personificada con faldas, cortas y largas, de colores particulares y una cantidad de collares extravagantes en su cuello, chanclas y bolsos poco agradables.  La representación frente al léxico y la forma de hablar es sumamente exagerada, y hace referencia particular a las personas oriundas del Chocó. El discurso que constantemente se está reproduciendo es el de una mujer dedicada a los hijos, en atender las necesidades de su marido como: lavar, planchar, cocinar y a las tareas en general de la casa. Mientras que su marido, es representado un hombre vivo, mujeriego, juguetón, parrandero y sin dinero.  Es importante recalcar las dinámicas de género representadas en escena, que contribuyen también a la normalización de los roles asumido socialmente por los hombres y las mujeres en general.

De la teoría a la vida, una reflexión

La “negritud” como concepto nace bajo la pluma de Aimé Césaire en París, durante los años treinta, respondiendo a una necesidad colectiva del poder nombrarse y de la creación de una identidad colectiva, frente a la dominación social y colonial que trae consigo el pensamiento de la superioridad de unos frente a otros por su color de piel. La “negritud” se transformó entonces en un arma conceptual de lucha contra algunas ideas instaladas, como la inferioridad, la bestialidad, la falta de civilización y la cultura del negro y los africanos en rechazo a las prácticas imitativas de la cultura francesa por parte de los pueblos colonizados.  Así que, a travesar las formas del nombrar desde lo peyorativo, es en sí mismo, un acto que rechazada y todo un proceso histórico e identitario que vira hacia otros lugares de enunciación y reconocimiento de lo negro.  Y es que cuando intentamos pensar en las representaciones de lo negro, en muchos de estos programas, encontraremos en su mayoría que pasan por lo sexual. Pero esto ya lo explica muy bien Mara Viveros Vigoya en su trabajo sobre estereotipos sexuales y de orden racial en Colombia, en donde se expone claramente estas representaciones sexuales y las caracterizaciones con las que se construyen los imaginarios en torno a lo afro y cómo esto ha logrado hacer mella dentro de la construcción de la identidad.  Los constructos mentales entorno a las formas en las que entendemos y naturalizamos estas dinámicas, obedecen en ultimas a una dualidad occidental de la que nos habla Frantz Fanon, en tanto, se categorizan de formas muy específicas los estereotipos construidos frente a lo afro, olvidando la infinita diversidad y, que en ultimas, terminan siendo entendidos como absolutos.  Y es que el peligro absoluto de una única historia que pretenda narrar desde el desconocimiento es un profundo peligro, como nos lo dice Chimamanda Ngozi Adichie al hacer una llamada a rechazar los relatos únicos. Los peligros de reducir una persona, un país o una cultura a un relato unívoco, pues solo cuando comprendemos que nunca existe una única historia, recuperamos una especie de paraíso.

Por último, por medio del análisis se puede evidenciar como las estas prácticas de discriminación han ido dotando de una aceptación y normalización social, que representan implicaciones sociales desde el actual y el nombrar, no solo desde lo externo, sino de lo interno también, aún más preocupante. La presencia de microracismos en la sociedad debe escandalizarnos, ya que tildarlo con esta sutilidad pretende mostrarlo como algo inofensivo, o poco peligroso, cuando en realidad es a lo que más deberíamos prestarle atención. Si pensamos nuestros comportamientos desde lo más mínimo y, socialmente normalizado, encontraremos un sin número de comportamientos discriminatorios que mantiene el exaltamiento de la supremacía de una cultura sobre otra, desde el arrebatamiento de privilegios a la cultura opuesta, debido a la comodidad y seguridad que pretende mantener una sobre otra. Estas expresiones que utilizamos cada día salen de cada uno de nosotros sin ser conscientes de ello, de forma sutil como se ha recalcado varias veces, pero no llegamos a ser conscientes del daño que esto puede generar y la exclusión que sigue promoviendo en nuestra cotidianidad.  El visibilizar la reproducción de estereotipos y las anteriores representaciones sociales, es importante para dejar de hacer parte de estas dinámicas discriminatorias, en las que participamos cotidianamente y, que lastimosamente, apoyamos desde la risa, aprobación y su reproducción, que está mal básicamente porque provoca en otras personas sentimientos y emociones peyorativas para sí mismos. No podemos dejar de luchar contra ello, una sociedad tolerante es aquella que reacciona frente a estas dinamias, de lo contrario, lastimosamente, las estamos aceptando y validando.

 

 

 

 

 

 

Bibliografía
Ashmore, R.D. y Del Boca, F.K. (1981). Conceptual approaches to stereotypes and       stereotyìng. En Hamilton, D.L. (ed.), Cognitive processes in stereotyping and intergroup behavior, Hillsdale, NJ: Erlbaum.
Fanon, Frantz (1961) Los condenados de la tierra. pp 4-12.
Foucault, Michel. (1996). Genealogía del racismo. Colección Caronte Ensayos. La Plata: Altamira.
Jaramillo, Jorge Iván. (2019). El candombe argentino como un repertorio de acción cultural popular. Revista Luciérnaga de Comunicación. Vol.11, Núm. 21. Pp. 125-139.
Jodelet, D. (1986). La representación social: fenómenos, concepto y teoría. En: Moscovici, S. (comp.). Psicología social II. Pensamiento y vida social. Psicología y problemas sociales. Barcelona: Paidós.
 McCauley, C, Stitt, C. L. y Segal, M. (1980). Stereotyping: From prejudice to prediction. Psychological Bulletin. pp 87, 195-215.
 Moscovici, S. (1979). El psicoanálisis, su imagen y su público. Buenos Aires: Huemul.
Moscovici, S. y Hewstone, M. (1986). De la ciencia al sentido común. En: Moscovici, S. (comp.). Psicología social II. Pensamiento y vida social. Psicología y problemas sociales. Barcelona: Paidós.
Padilla, Gálvez, J. (2007). El laberinto del lenguaje. Servicio de Publicaciones de la UCM. pp: 53-75.
Real Academia Española: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.3 en línea]. <https://dle.rae.es> [2020].
Vigoya, Mara, (2017) Estereotipos sexuales y de orden racial en Colombia. Colombia 
 Otras fuentes:
Emisiones trasmitidas del programa Sábados Felices por el canal Caracol y videos recuperados través de la plataforma virtual YouTube. 
Video sobre la charla de la escritora Chimamanda Adichie en 2009 sobre: El peligro de la historia única. Rescatado de la plataforma virtual YouTube.

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