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El son de negros una lucha histórica, entre rojos azabache y cuerpos en movimiento

Realizado por: María Alzamora

kid1Negros Cimarrones, Foto Jairo Cassiani (2019)

 

Resumen

En este artículo se va a estudiar el significado de la tradición cultural en el carnaval de Barranquilla particularmente en la manifestación del Son de negro propia de la comunidad afrodescendiente del canal del dique en el caribe de Colombia. Una representación artística que busca la significación desde lugares culturales, sociales y políticos de la comunidad afro. También estudiaremos la significación del son de negros desde un análisis histórico hasta llegar a estudiar el estereotipo impuesto, el orden racial, la masculinidad y finalmente la configuración de sociedad a partir de la participación y representación de comunidades afrodescendientes en este caso de la costa caribe.

Palabras clave: Carnaval, Cultura, Participación, Masculinidad, Esclavización.

El siguiente artículo es producto del desarrollo de conceptos trabajados en la cátedra de Estudios Afro dentro del programa de comunicación social y periodismo de la universidad Central de Bogotá, Colombia.

 

 

Introducción

En el artículo se hace un breve repaso histórico sobre las raíces de El son de negros, manifestación artística dada en el canal del dique en la costa caribe colombiana. Una expresiones cultural que desde hace años hace parte del carnaval de barranquilla patrimonio cultural de la nación y obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad según la UNESCO (2003).Utilizando conceptos como raza, estereotipo, cuerpo y cultura; se busca indagar sobre las reproducciones culturales, el trasfondo social y político que llevan consigo para de este modo entender que una danza tiene una connotación y  de esta manera no debe quedarse en una “simple” danza que ocurre una vez al año.

¿Qué vamos analizar?

El son de negro es una danza ejecutada por hombres que pintan sus cuerpos de negro azabache y resaltan sus labios de rojo carmesí, danzando al son de un tambor y un machete. Se dice que arremangan sus pantalones en honor a sus antepasados que lo hacían para evitar en barro cuando eran bajados de las fragatas para ser entregados a sus amos.

Raza

Aníbal Quijano (1999) nos propone entender el concepto de raza como un concepto estrechamente ligado a la biología humana sin dejar de lado un constructo ideológico de “color” que se fue desligitimando con la idea de ser un elemento parte de la naturaleza. Diferentes sociedades construidas a partir de un poder instaurado por quien puede poseer capacidad adquisitiva de tener gente para prácticas esclavistas, logramos evidenciar, además una sociedad donde el concepto de raza permite una dominación social sobre los individuos que para ese entonces podían ser utilizados para el servicio siendo esto la representación de las relaciones de poder implementadas desde la colonia.

Es decir “raza” visto desde un lugar que les permitió a las sociedades ejercer un poder sobre aquel individuo de color, un individuo utilizado como fuerza de trabajo, una idea que ha perdido peso a través de los años, debido a la carga histórica negativa del concepto que ha quedado de lado gracias a manifestaciones como la analizada en este artículo.

Entender a la población negra como una población sujeta a un grupo humano  dominante nos plantea la posibilidad de inferir que  existe una herencia de disposición y deshumanización sobre la población afro, a pesar de que históricamente se  han dado pasos gigantescos para dejar de lado  la connotación negativa al término “raza” puesto que el racismo no es un modo de vida, el racismo surge gracias a cómo se manifestaban las sociedades coloniales donde existía un sujeto con mayor poder que podía adquirir un “objeto” en este caso el negro trabajador quien  se convertía en un esclavo además de ofrecer su cuerpo para el trabajo ofrecía  estatus a sus dueños solo por el hecho de tener dentro de sus adquisiciones población utilizada como esclavos.

Este suceso corresponde al mito fundacional donde el poderío era ejercido por una población “ blanca” quienes legitimados por diferentes instituciones de poder como la iglesia, entidades gubernamentales e individuos  influyente dentro del orden social, atribuían prácticas donde se deshumaniza al hombre negro, siendo esto detonante de los prejuicios y jucios morales que conocemos hoy en día puesto que el racismo responde a praxis históricas y a toda una configuración del sujeto donde existe una fuerza colonizadora y opresora.

Como resultado tenemos el surgimientos del concepto negritud que busca ser o tomar la forma de la rebelión en un sistema cultural, de este modo podemos relacionar manifestaciones con El Son de negros que busca dar cuenta de las vivencias de la población que era traída a la zona que hoy conocemos como en canal del dique en la costa caribe colombiana, dichas manifestaciones se dan a través de la música y el movimiento del cuerpo como herramienta de expresión.

Una manifestación cultural que refleja una configuración del poder a partir de las prácticas esclavistas y el concepto de raza puesto que su danza y su gestualidad quiere precisamente recordar como el cuerpo negro fue utilizado como un objeto más dentro de una sociedad configurada por el poderío blanco. Una idea ligada desde la estigmatización del mismo, de modo que la carga negativa del cuerpo y el concepto raza en los individuos negros no logra desconectarse por completo, pues está anclada a la idea generalizada del mito fundacional.

Así logramos evidenciar un patrón dentro de las dinámicas de poder quienes han regido los modos de convivencia a través de la historia, puesto que toda organización social permite relaciones de dominio, dado que sin importar su dimensión lo que se busca generar a través de las representaciones artísticas es precisamente restarle relevancia y deslegitimar de algún modo las prácticas que, al día de hoy, generan la segmentación y el rechazo solamente acudiendo al término raza.

La marca racial alude a la fragmentación, segregación y división de un grupo humano por sus condiciones ya sean su color de piel, sus prácticas culturales o simplemente sus cuerpos, provocando una subordinación por una población blanco-mestiza que ejerce poder.

Son estos no blancos quienes constituyen las grandes masas de población desposeída. Si algún patrimonio en común tienes esas multitudes es justamente la herencia de su desposesión, en el sentido preciso de una expropiación tanto material- de territorios, de saberes que permiten la manipulación de los cuerpos y de la naturaleza, y de formas de resolución de conflictos adecuada a su idea del mundo y del cosmos- como simbólica- de etnicidad e historias propia Segato. R.,(2007)

Asimilar estas manifestaciones artísticas sólo como una comparsa de baile en la cual los espectadores se divierten una vez al año es olvidar toda la carga histórica que tienen, por eso la importancia de no caer en dinámicas de reproducción donde se pierde la intención comunicativa además del trasfondo y el valor simbólico. Lo que se intenta producir año tras año es la memoria de las prácticas esclavistas, es entender que existieron personas con mucho poder que abusaban de los individuos por su color de piel. Es imperativo ver las representaciones culturales con ojos críticos para de este modo contribuir con la disminución de la marca negativa y peyorativa impuesta.

Cuerpo

Por medio de las diferentes manifestaciones artísticas se evidencia, cómo las poblaciones y comunidades buscan reivindicar su identidad a partir de la creación de un propio relato desde una propia perspectiva. Puesto que a lo largo de la historia no solo se les ha quitado la cualidad de humano por ser visto como un objeto de trabajo sino que a su vez han sido privados de territorios y prácticas culturales, dentro de un modelo que obedece a una repetición automática de praxis históricas que dan cuenta de las diferencias impuestas por una   dominación social ejercida desde un lugar de superioridad  de sujeto blanco-mestizos y toda una configuración de lo que significa un constructo ideológico relacionado con el color y la raza en Latinoamérica además de generar una marca sobre los cuerpos, un estereotipo.

En El son de negros es evidente la configuración y la imagen del cuerpo masculino afro como una marca es decir,  quienes hacen parte de esta representación son jóvenes vigorosos que dan fuerza al estigma generalizado del negro como hombre de cualidades físicas mucho más destacadas y evidentes frente a un hombre blanco mestizo, la visibilización del cuerpo masculino afro y su representación logra captar el imaginario colectivo al decir “Negro”, relacionado esto con la construcción del estereotipo  de que un negro es un hombre características físicas específicas. Bajo esta premisa la autora Mara Viveros Vigoya nos permite abrir la discusión sobre la representación del cuerpo masculino afro.

El sujeto afro no puede ser determinado por el color de su epidermis, pues de este modo se estaría ejecutando un idea de inferioridad sujeta a la piel y a su vez se estaría alimentando la concepción no solo  del estereotipo  blanco bueno y negro malo acudiendo  a la relación amo y esclavo dentro del marco histórico que representa el son de negros, sino que también se estaría haciendo una alusión que el hombre o la mujer negra hace parte de un sector de la población que posee características físicas diferentes y por estas son una población excluida y segregada.

La configuración de la masculinidad en la población afro es la muestra del estereotipo fundacional del cual la comunidad no ha logrado desmarcarse ya que este sigue siendo impuesto y entendido desde un lugar de enunciación blanco mestizo, ya que como se mencionó anteriormente la historia  logra evidenciar desde varias aristas principalmente el silencio impuesto por los individuos y las instituciones de poder que lograron reprimir la subjetividad del individuo afro, justo aquí es donde las diferentes representaciones culturales logran ser una forma de resistencia  para  el pueblo afro que  ve  a través de la música y su folclor  una  nueva oportunidad  para recontar  la  historia.

El son de negros es potente a la hora de demostrar su carga histórica, manifestando el sincretismo que lo hace ser, puesto que esta es una manifestación triétnica  gracias a la influencia de  África- India- Europa lugares de vital importancia en la historia de los negros sometidos a prácticas esclavistas, generando un  mestizaje cultural donde los saberes se amalgaman en la costa caribe colombiana (puerto de esclavos) generando así un propio relato,  una propia identidad desmarcandose de una repetición automática que no los deja ser, construyendo diferentes danzas que hace referencia a conocimientos ancestrales y relatos de sus propios  pueblos, causando una deslegitimación de una historia contada desde las perspectivas de una sociedad que se considera blanco mestiza.

Cultura

La cultura popular también es movilidad, funcionamiento permanente, y es cambiable según los intereses, necesidades y valores de los sujetos sociales. En la medida en que resistan las presiones del mundo moderno y/o universo social, llegarán a transformarlas en un sentido que tenga valor y logre sostenerse en su conciencia lógico-racional, en el significado de sus expresiones artísticas, se consoliden como seres constructores, capaces de resignificar valores de supervivencia, de adaptación, de readaptación al sistema social como realidad. (Pérez,M.A. 2010).

kid2Foto Freedy Gutiérrez S (2018)

Entender el Son de negros como una reivindicación del sujeto afro nos permite entender  que abandona el estigma generado por el mito fundacional, de este modo el sujeto deja de ser inferiorizado y categorizado por sus características físicas y biológicas,  es en este  punto es donde la cultura tiene la capacidad de ser herramienta transformadora en un proceso social. Por ejemplo: los bailes cantaos que son una expresión artística ancestral y popular del caribe siendo estos instrumentos que fortalecen los vínculos de la comunidad.

Estos bailes cantados fueron una expresión de las comunidades afro, sujetos a una fuerte  estigmatización y prohibición por entenderse como un tipo de rebelión por parte de comunidad un que no hacía parte del orden social establecido en la época colonial, eran vistos como representaciones vulgares por la clases sociales que si pertenecían a la élite social cumpliendo con las dinámicas establecidas para el tiempo.

Estas manifestaciones son sinónimo  de la imagen identitaria de la población afrocaribeña, reuniendo saberes ancestrales, utilizando el movimiento de sus cuerpos acompañados por el sonar de los tambores, una manifestación que no olvida el pasado y se apropia del presente en una búsqueda constante por no perderse en el tiempo, una evolución, un proceso de apertura  que no abandona el desarrollo histórico y cultural porque no quieren olvidar el significado de sus labios rojo azabache y sus ropas rasgadas.

Gracias a este tipo de expresiones se puede evidenciar una notoria construcción del otro   través del cuerpo y el uso del mismo, la comunidad afro ha dado pasos gigantes para que su cultura sea reconocida en una celebración de tal magnitud. De esto modo intervienen en los imaginarios comunes haciendo una ruptura para no permitir la destrucción y el olvido de la memoria histórica. Justamente esto es lo que busca la investigación permitir entender las referencias conceptuales que generan dichas manifestaciones para ser capaz de crear un concepto crítico y no tender a reproducciones construidas desde los estereotipos y estigmas generados a través del marco histórico.

¿Qué nos queda del son de negros?

El son de negros intenta reflejar a través de la música y la danza un suceso histórico que hace parte de las raíces culturales, una danza guerrera que evidencia a través del arte como instrumento los hombres y mujeres que llegaron al Canal del Dique para ser utilizados como esclavos. Como se ha mencionado a lo largo de este artículo el movimiento de los cuerpos y la gestualidad representan el sincretismo de diversos grupos que resistieron a diferentes actores sociales que ejercían poder sobre los cuerpos en un proceso colonizador. Acudiendo al tiempo vemos cómo a través de él, este tipo de manifestaciones han sido minimizadas respecto al contexto social y cultural evidenciando la pérdida del contenido simbólico frente a la historia de estas comunidades.

 Es por esto que acudir a una fiesta como lo es el carnaval de Barranquilla en la costa caribe colombiana sin entender que está más que un festejo con algarabía que es un imán para extranjeros, sin entender que los propios barranquillero e individuos para los que ver este tipo de manifestaciones es algo normal y no alude ni refleja nada, es entender el desconocimiento de una historia que hace parte de nosotros, es entender que el contexto social generalmente no permite ver más allá de lo que  tenemos enfrente, es entender que la reproducción de estas manifestaciones artísticas que son todo un conjunto de expresiones, ideas, historias, toda una construcción de un relato propio que busca generar identidad y reflexión en quienes la ven, pasa como un momento efímero de goce sin dejar nada para la

Foto Marta Ayerbe (2016)

consideración.

Así podemos dilucidar el profundo desconocimiento de la población local y en general la comunidad colombiana por conceptos como el estereotipo, generando la multiplicación de acciones que generan la segregación y discriminación por parte de la población blanco mestiza, aunque en contraposición tenemos una fascinación del blanco por el negro en palabras de la autora Mara Viveros, acudiendo a una exotización de prácticas culturales como lo es El son de negros. Una manifestación que a pesar de traer consigo un profunda carga histórica y una reflexión, ante los ojos de los espectadores no es más que una comparsa burlesca ejercida por  una población negra.

En esta medida es imperativo realizar análisis como el planteado en este artículo, el cual busca generar una resignificación pero más que eso busca mostrar la importancia de una manifestación cultural, busca dar cuenta de la historia y la reflexión de una danza que data de años donde las prácticas esclavistas eran parte de las dinámicas de la sociedad, trata de aportar un grano de arena en la lucha de la comunidades afro en especifico de la comunidad afrobarranquillera.

En el territorio Colombiano existen diversas celebraciones que van desde Punta Gallina la Guajira hasta leticia en las Amazonas, todas estas celebraciones cuentan un historia, muestran  las diferentes luchas que han tenido que dar los pueblos y las diferente comunidades para lograr ser reconocidos, para desmarcarse de estereotipos impuestos por la sociedad, para mantenerse sus raíces, su cultura, su arte y es esta última la que  intenta impetuosamente año con año recrear toda un narracion, ser la resistencia frente a una sociedad que tiende a abandonar aquellas luchas, aquellos sufrimientos que hicieron parte de las cimientos de la sociedad en la que vivimos. Es por eso que manifestaciones como el Son de negros son el aire para quienes olvidan respirar y el suelo para quienes no recuerdan dónde pisar.

 

 

 

 

 

Bibliografía
  • Pérez Herrera,Manuel Antonio El significado de la música Son de Negro y Pajarito en la vida de las comunidades afro de la zona del Canal del Dique, del Caribe colombiano.El Artista [en línea].2010,(7), 28-55. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/874/87417258003.pdf
  • Segato (2007),La nación y sus otros, Ciudad Autonoma de Buenos Aires:Prometeo libros
  • Viveros Vigoya, (2019) Dionisios negros: Sexualidad, corporalidad y orden racial en Colombia, Universidad Nacional de Colombia. Disponible en :http://bdigital.unal.edu.co/54413/
  • Quijano, Aníbal. ¡Que tal raza! (Tema central). En: Ecuador Debate. Etnicidades e identificaciones, Quito : CAAP, (no. 48, diciembre 1999): pp. 141-152. ISSN: 1012-1498
 

ACTUALIDAD

ACTUALIDAD

El son de negros una lucha histórica, entre rojos azabache y cuerpos en movimiento

Realizado por: María Alzamora

kid1Negros Cimarrones, Foto Jairo Cassiani (2019)

 

Resumen

En este artículo se va a estudiar el significado de la tradición cultural en el carnaval de Barranquilla particularmente en la manifestación del Son de negro propia de la comunidad afrodescendiente del canal del dique en el caribe de Colombia. Una representación artística que busca la significación desde lugares culturales, sociales y políticos de la comunidad afro. También estudiaremos la significación del son de negros desde un análisis histórico hasta llegar a estudiar el estereotipo impuesto, el orden racial, la masculinidad y finalmente la configuración de sociedad a partir de la participación y representación de comunidades afrodescendientes en este caso de la costa caribe.

Palabras clave: Carnaval, Cultura, Participación, Masculinidad, Esclavización.

El siguiente artículo es producto del desarrollo de conceptos trabajados en la cátedra de Estudios Afro dentro del programa de comunicación social y periodismo de la universidad Central de Bogotá, Colombia.

 

 

Introducción

En el artículo se hace un breve repaso histórico sobre las raíces de El son de negros, manifestación artística dada en el canal del dique en la costa caribe colombiana. Una expresiones cultural que desde hace años hace parte del carnaval de barranquilla patrimonio cultural de la nación y obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad según la UNESCO (2003).Utilizando conceptos como raza, estereotipo, cuerpo y cultura; se busca indagar sobre las reproducciones culturales, el trasfondo social y político que llevan consigo para de este modo entender que una danza tiene una connotación y  de esta manera no debe quedarse en una “simple” danza que ocurre una vez al año.

¿Qué vamos analizar?

El son de negro es una danza ejecutada por hombres que pintan sus cuerpos de negro azabache y resaltan sus labios de rojo carmesí, danzando al son de un tambor y un machete. Se dice que arremangan sus pantalones en honor a sus antepasados que lo hacían para evitar en barro cuando eran bajados de las fragatas para ser entregados a sus amos.

Raza

Aníbal Quijano (1999) nos propone entender el concepto de raza como un concepto estrechamente ligado a la biología humana sin dejar de lado un constructo ideológico de “color” que se fue desligitimando con la idea de ser un elemento parte de la naturaleza. Diferentes sociedades construidas a partir de un poder instaurado por quien puede poseer capacidad adquisitiva de tener gente para prácticas esclavistas, logramos evidenciar, además una sociedad donde el concepto de raza permite una dominación social sobre los individuos que para ese entonces podían ser utilizados para el servicio siendo esto la representación de las relaciones de poder implementadas desde la colonia.

Es decir “raza” visto desde un lugar que les permitió a las sociedades ejercer un poder sobre aquel individuo de color, un individuo utilizado como fuerza de trabajo, una idea que ha perdido peso a través de los años, debido a la carga histórica negativa del concepto que ha quedado de lado gracias a manifestaciones como la analizada en este artículo.

Entender a la población negra como una población sujeta a un grupo humano  dominante nos plantea la posibilidad de inferir que  existe una herencia de disposición y deshumanización sobre la población afro, a pesar de que históricamente se  han dado pasos gigantescos para dejar de lado  la connotación negativa al término “raza” puesto que el racismo no es un modo de vida, el racismo surge gracias a cómo se manifestaban las sociedades coloniales donde existía un sujeto con mayor poder que podía adquirir un “objeto” en este caso el negro trabajador quien  se convertía en un esclavo además de ofrecer su cuerpo para el trabajo ofrecía  estatus a sus dueños solo por el hecho de tener dentro de sus adquisiciones población utilizada como esclavos.

Este suceso corresponde al mito fundacional donde el poderío era ejercido por una población “ blanca” quienes legitimados por diferentes instituciones de poder como la iglesia, entidades gubernamentales e individuos  influyente dentro del orden social, atribuían prácticas donde se deshumaniza al hombre negro, siendo esto detonante de los prejuicios y jucios morales que conocemos hoy en día puesto que el racismo responde a praxis históricas y a toda una configuración del sujeto donde existe una fuerza colonizadora y opresora.

Como resultado tenemos el surgimientos del concepto negritud que busca ser o tomar la forma de la rebelión en un sistema cultural, de este modo podemos relacionar manifestaciones con El Son de negros que busca dar cuenta de las vivencias de la población que era traída a la zona que hoy conocemos como en canal del dique en la costa caribe colombiana, dichas manifestaciones se dan a través de la música y el movimiento del cuerpo como herramienta de expresión.

Una manifestación cultural que refleja una configuración del poder a partir de las prácticas esclavistas y el concepto de raza puesto que su danza y su gestualidad quiere precisamente recordar como el cuerpo negro fue utilizado como un objeto más dentro de una sociedad configurada por el poderío blanco. Una idea ligada desde la estigmatización del mismo, de modo que la carga negativa del cuerpo y el concepto raza en los individuos negros no logra desconectarse por completo, pues está anclada a la idea generalizada del mito fundacional.

Así logramos evidenciar un patrón dentro de las dinámicas de poder quienes han regido los modos de convivencia a través de la historia, puesto que toda organización social permite relaciones de dominio, dado que sin importar su dimensión lo que se busca generar a través de las representaciones artísticas es precisamente restarle relevancia y deslegitimar de algún modo las prácticas que, al día de hoy, generan la segmentación y el rechazo solamente acudiendo al término raza.

La marca racial alude a la fragmentación, segregación y división de un grupo humano por sus condiciones ya sean su color de piel, sus prácticas culturales o simplemente sus cuerpos, provocando una subordinación por una población blanco-mestiza que ejerce poder.

Son estos no blancos quienes constituyen las grandes masas de población desposeída. Si algún patrimonio en común tienes esas multitudes es justamente la herencia de su desposesión, en el sentido preciso de una expropiación tanto material- de territorios, de saberes que permiten la manipulación de los cuerpos y de la naturaleza, y de formas de resolución de conflictos adecuada a su idea del mundo y del cosmos- como simbólica- de etnicidad e historias propia Segato. R.,(2007)

Asimilar estas manifestaciones artísticas sólo como una comparsa de baile en la cual los espectadores se divierten una vez al año es olvidar toda la carga histórica que tienen, por eso la importancia de no caer en dinámicas de reproducción donde se pierde la intención comunicativa además del trasfondo y el valor simbólico. Lo que se intenta producir año tras año es la memoria de las prácticas esclavistas, es entender que existieron personas con mucho poder que abusaban de los individuos por su color de piel. Es imperativo ver las representaciones culturales con ojos críticos para de este modo contribuir con la disminución de la marca negativa y peyorativa impuesta.

Cuerpo

Por medio de las diferentes manifestaciones artísticas se evidencia, cómo las poblaciones y comunidades buscan reivindicar su identidad a partir de la creación de un propio relato desde una propia perspectiva. Puesto que a lo largo de la historia no solo se les ha quitado la cualidad de humano por ser visto como un objeto de trabajo sino que a su vez han sido privados de territorios y prácticas culturales, dentro de un modelo que obedece a una repetición automática de praxis históricas que dan cuenta de las diferencias impuestas por una   dominación social ejercida desde un lugar de superioridad  de sujeto blanco-mestizos y toda una configuración de lo que significa un constructo ideológico relacionado con el color y la raza en Latinoamérica además de generar una marca sobre los cuerpos, un estereotipo.

En El son de negros es evidente la configuración y la imagen del cuerpo masculino afro como una marca es decir,  quienes hacen parte de esta representación son jóvenes vigorosos que dan fuerza al estigma generalizado del negro como hombre de cualidades físicas mucho más destacadas y evidentes frente a un hombre blanco mestizo, la visibilización del cuerpo masculino afro y su representación logra captar el imaginario colectivo al decir “Negro”, relacionado esto con la construcción del estereotipo  de que un negro es un hombre características físicas específicas. Bajo esta premisa la autora Mara Viveros Vigoya nos permite abrir la discusión sobre la representación del cuerpo masculino afro.

El sujeto afro no puede ser determinado por el color de su epidermis, pues de este modo se estaría ejecutando un idea de inferioridad sujeta a la piel y a su vez se estaría alimentando la concepción no solo  del estereotipo  blanco bueno y negro malo acudiendo  a la relación amo y esclavo dentro del marco histórico que representa el son de negros, sino que también se estaría haciendo una alusión que el hombre o la mujer negra hace parte de un sector de la población que posee características físicas diferentes y por estas son una población excluida y segregada.

La configuración de la masculinidad en la población afro es la muestra del estereotipo fundacional del cual la comunidad no ha logrado desmarcarse ya que este sigue siendo impuesto y entendido desde un lugar de enunciación blanco mestizo, ya que como se mencionó anteriormente la historia  logra evidenciar desde varias aristas principalmente el silencio impuesto por los individuos y las instituciones de poder que lograron reprimir la subjetividad del individuo afro, justo aquí es donde las diferentes representaciones culturales logran ser una forma de resistencia  para  el pueblo afro que  ve  a través de la música y su folclor  una  nueva oportunidad  para recontar  la  historia.

El son de negros es potente a la hora de demostrar su carga histórica, manifestando el sincretismo que lo hace ser, puesto que esta es una manifestación triétnica  gracias a la influencia de  África- India- Europa lugares de vital importancia en la historia de los negros sometidos a prácticas esclavistas, generando un  mestizaje cultural donde los saberes se amalgaman en la costa caribe colombiana (puerto de esclavos) generando así un propio relato,  una propia identidad desmarcandose de una repetición automática que no los deja ser, construyendo diferentes danzas que hace referencia a conocimientos ancestrales y relatos de sus propios  pueblos, causando una deslegitimación de una historia contada desde las perspectivas de una sociedad que se considera blanco mestiza.

Cultura

La cultura popular también es movilidad, funcionamiento permanente, y es cambiable según los intereses, necesidades y valores de los sujetos sociales. En la medida en que resistan las presiones del mundo moderno y/o universo social, llegarán a transformarlas en un sentido que tenga valor y logre sostenerse en su conciencia lógico-racional, en el significado de sus expresiones artísticas, se consoliden como seres constructores, capaces de resignificar valores de supervivencia, de adaptación, de readaptación al sistema social como realidad. (Pérez,M.A. 2010).

kid2Foto Freedy Gutiérrez S (2018)

Entender el Son de negros como una reivindicación del sujeto afro nos permite entender  que abandona el estigma generado por el mito fundacional, de este modo el sujeto deja de ser inferiorizado y categorizado por sus características físicas y biológicas,  es en este  punto es donde la cultura tiene la capacidad de ser herramienta transformadora en un proceso social. Por ejemplo: los bailes cantaos que son una expresión artística ancestral y popular del caribe siendo estos instrumentos que fortalecen los vínculos de la comunidad.

Estos bailes cantados fueron una expresión de las comunidades afro, sujetos a una fuerte  estigmatización y prohibición por entenderse como un tipo de rebelión por parte de comunidad un que no hacía parte del orden social establecido en la época colonial, eran vistos como representaciones vulgares por la clases sociales que si pertenecían a la élite social cumpliendo con las dinámicas establecidas para el tiempo.

Estas manifestaciones son sinónimo  de la imagen identitaria de la población afrocaribeña, reuniendo saberes ancestrales, utilizando el movimiento de sus cuerpos acompañados por el sonar de los tambores, una manifestación que no olvida el pasado y se apropia del presente en una búsqueda constante por no perderse en el tiempo, una evolución, un proceso de apertura  que no abandona el desarrollo histórico y cultural porque no quieren olvidar el significado de sus labios rojo azabache y sus ropas rasgadas.

Gracias a este tipo de expresiones se puede evidenciar una notoria construcción del otro   través del cuerpo y el uso del mismo, la comunidad afro ha dado pasos gigantes para que su cultura sea reconocida en una celebración de tal magnitud. De esto modo intervienen en los imaginarios comunes haciendo una ruptura para no permitir la destrucción y el olvido de la memoria histórica. Justamente esto es lo que busca la investigación permitir entender las referencias conceptuales que generan dichas manifestaciones para ser capaz de crear un concepto crítico y no tender a reproducciones construidas desde los estereotipos y estigmas generados a través del marco histórico.

¿Qué nos queda del son de negros?

El son de negros intenta reflejar a través de la música y la danza un suceso histórico que hace parte de las raíces culturales, una danza guerrera que evidencia a través del arte como instrumento los hombres y mujeres que llegaron al Canal del Dique para ser utilizados como esclavos. Como se ha mencionado a lo largo de este artículo el movimiento de los cuerpos y la gestualidad representan el sincretismo de diversos grupos que resistieron a diferentes actores sociales que ejercían poder sobre los cuerpos en un proceso colonizador. Acudiendo al tiempo vemos cómo a través de él, este tipo de manifestaciones han sido minimizadas respecto al contexto social y cultural evidenciando la pérdida del contenido simbólico frente a la historia de estas comunidades.

 Es por esto que acudir a una fiesta como lo es el carnaval de Barranquilla en la costa caribe colombiana sin entender que está más que un festejo con algarabía que es un imán para extranjeros, sin entender que los propios barranquillero e individuos para los que ver este tipo de manifestaciones es algo normal y no alude ni refleja nada, es entender el desconocimiento de una historia que hace parte de nosotros, es entender que el contexto social generalmente no permite ver más allá de lo que  tenemos enfrente, es entender que la reproducción de estas manifestaciones artísticas que son todo un conjunto de expresiones, ideas, historias, toda una construcción de un relato propio que busca generar identidad y reflexión en quienes la ven, pasa como un momento efímero de goce sin dejar nada para la

Foto Marta Ayerbe (2016)

consideración.

Así podemos dilucidar el profundo desconocimiento de la población local y en general la comunidad colombiana por conceptos como el estereotipo, generando la multiplicación de acciones que generan la segregación y discriminación por parte de la población blanco mestiza, aunque en contraposición tenemos una fascinación del blanco por el negro en palabras de la autora Mara Viveros, acudiendo a una exotización de prácticas culturales como lo es El son de negros. Una manifestación que a pesar de traer consigo un profunda carga histórica y una reflexión, ante los ojos de los espectadores no es más que una comparsa burlesca ejercida por  una población negra.

En esta medida es imperativo realizar análisis como el planteado en este artículo, el cual busca generar una resignificación pero más que eso busca mostrar la importancia de una manifestación cultural, busca dar cuenta de la historia y la reflexión de una danza que data de años donde las prácticas esclavistas eran parte de las dinámicas de la sociedad, trata de aportar un grano de arena en la lucha de la comunidades afro en especifico de la comunidad afrobarranquillera.

En el territorio Colombiano existen diversas celebraciones que van desde Punta Gallina la Guajira hasta leticia en las Amazonas, todas estas celebraciones cuentan un historia, muestran  las diferentes luchas que han tenido que dar los pueblos y las diferente comunidades para lograr ser reconocidos, para desmarcarse de estereotipos impuestos por la sociedad, para mantenerse sus raíces, su cultura, su arte y es esta última la que  intenta impetuosamente año con año recrear toda un narracion, ser la resistencia frente a una sociedad que tiende a abandonar aquellas luchas, aquellos sufrimientos que hicieron parte de las cimientos de la sociedad en la que vivimos. Es por eso que manifestaciones como el Son de negros son el aire para quienes olvidan respirar y el suelo para quienes no recuerdan dónde pisar.

 

 

 

 

 

Bibliografía
  • Pérez Herrera,Manuel Antonio El significado de la música Son de Negro y Pajarito en la vida de las comunidades afro de la zona del Canal del Dique, del Caribe colombiano.El Artista [en línea].2010,(7), 28-55. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/874/87417258003.pdf
  • Segato (2007),La nación y sus otros, Ciudad Autonoma de Buenos Aires:Prometeo libros
  • Viveros Vigoya, (2019) Dionisios negros: Sexualidad, corporalidad y orden racial en Colombia, Universidad Nacional de Colombia. Disponible en :http://bdigital.unal.edu.co/54413/
  • Quijano, Aníbal. ¡Que tal raza! (Tema central). En: Ecuador Debate. Etnicidades e identificaciones, Quito : CAAP, (no. 48, diciembre 1999): pp. 141-152. ISSN: 1012-1498
 

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