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Asesinato legal

¿Es justo el salario mínimo?

Por: Yenny Salomón Robayo

Vivir con el salario mínimo en Colombia es una hazaña, hasta ahora, no ha habido paro ni marcha que logre concientizar a los grandes mandatarios; que este monto no alcanza para cubrir gastos como alimentación, vivienda, salud y educación. Diariamente muchos trabajadores deciden si comer o pagar un arriendo, si tener comida o ir a estudiar; y es que esto no es cuestión de ser empleado o empleador, sino de dignidad y equidad.

Asesinato legal 1Se tiene la creencia que la vida en Bogotá es más fácil; los alimentos, la salud entre otros aspectos. Eso creía Ana Cristina Alvarado, ella, se vino de su “tierrita” a la ciudad para poderle dar una estabilidad a su hija. Proveniente de Santa Clara, un municipio del departamento de Bolívar, esta mujer llegó a la capital para buscar un mejor empleo, ya que; según el presidente, ¡el aumento del salario es histórico!

-Aunque somos el mismo país, las garantías salariales en los distintos departamentos no son tan “seguras” como en Bogotá; en donde vivía, las empresas nos contratan por días. A los trabajadores no se les garantizan los parafiscales correspondientes, además, trabajamos más de ocho horas diarias y nos pagan entre $20.000 y $25.000 el turno, eso viera, eran bien negreros, si por acá llueve, por allá no escampa-.

Con lo anterior se verifica el estudio realizado por el Ministerio de Trabajo en el 2019, en donde registró que 10,56 millones de personas reciben menos de $820.000, y que solo el 15% de los trabajadores tienen un ingreso mayor a dos salarios mínimos.

Esta mujer llegó sin nada, con su hija pequeña, a probar suerte. Primero trabajó como aseadora en casas de familias; ganaba más que en su pueblo, pero, no le alcanzaba para todo lo indispensable: arriendo, servicios y un poco de comida, y es que según el Departamento Nacional de Planeación; un ciudadano que gana el mínimo gasta el 48% en vivienda, 38% en alimentación, 10 % en transporte y el 4% en “gastos varios”

Enfrentarse a una nueva cultura no es fácil. Ana y su hija buscaban una estabilidad; le habían dicho que en Bogotá pagaban todo como se debía, que le subían al sueldo cada año, que encontraría trabajo, no le mintieron; si había esto. Se pagaba lo acorde a la ley y los alimentos eran más fáciles de conseguir, no obstante, el dinero no le alcanzaba; aún decidía entre comer al desayuno o al almuerzo.

Alrededor de esto; se debe tener en cuenta que la inflación, la teoría económica (en donde los empleadores buscan la rentabilidad) y la concentración de riqueza son las principales causas de que se gane tan poco en este país. El sistema capitalista de la nación se basa en la lógica de producción y del intercambio tanto así, que la máxima autoridad garantiza salarios miserables y horarios extenuantes.Asesinato legal 3

Según la Abogada de la Universidad Nacional, Lina María Camacho, el salario mínimo no permite llevar una vida digna porque; el costo de esta equivale a por lo menos tres salarios mínimos. La privación de bienes o servicios que son importantes para el desarrollo integral de las personas genera muchas veces un impacto económico que son, en contadas ocasiones; la principal causa de hechos de violencia doméstica.

Después de unos meses trabajando en casas de familia, Ana fue recomendada por una de sus jefes a una empresa de alimentos llamada Nutriser. Pelaba entre tres y cuatro bultos de papas y, por lo menos, cinco canastas de verduras y hortalizas

-Rara vez salía temprano, ellos me decían que me podía ir hasta que acabara con todo el picado que me encargaban, lo que significaba; una o dos horas después de mi hora oficial de salida, era muy injusto a veces-. Así mismo, según el Banco Mundial; Colombia es el cuarto país más desigual del mundo, seguidos de Brasil, Panamá y Chile.

Cristian Rodríguez, politólogo de la Universidad Sergio Arboleda y Edil de la comuna seis de Soacha, afirma que; el crecimiento del salario en Colombia no ha sido significativo desde el año 1998 y, que el Banco de la República, ha manejado la inflación dentro de un margen del 2% y 4% lo que impide, que los ingresos de los trabajadores aumenten anualmente.

Asesinato legal 2Por otro lado, el Ministerio de Trabajo realizó un estudio en donde se identificaba que en el año 2000 el aumento del salario fue del 10%, en el 2005 del 6,56%, en el 2010 del 3,64% y el del 2020 de 6%. Ana se dijo a sí misma que podía vivir con esto, con poca comida, del día a día, del fiado; sin miras de poder desarrollarse cultural y educativamente sin un crédito bancario. 

Cuando llevaba cinco meses en la empresa, quedó embarazada.

-Al menos me iban a pagar mientras cuidaba a la pelada, eso es lo bueno de estar en la capital, todo es bien derechito-

Mientras la niña crecía en su vientre, ella trataba de ahorrar para su llegada, nunca pudo; por el contrario, sus compañeras en un acto de bondad le compraron ropa, alimentos y cosas de aseo personal y es que, según la Organización Mundial de Trabajadores, Colombia es el cuarto país con el salario más bajo en Sudamérica; los ingresos se evaporan en el alza del transporte, de la gasolina y de los servicios públicos.

Igualmente, el sindicato laboral CGT, ha realizado muchas encuestas para verificar todo lo que se argumenta sobre el sueldo mínimo. Ha analizado las familias, los créditos, las posibilidades de recreación, declarando así; lo injusto y lo poco de este monto. No cumple con las necesidades básicas, no deja oportunidad de desarrollo en cuanto a educación, tecnología o cultura y pone a los empleados como peones a un bajo costo.

En definitiva, la gran generosidad de los presidentes colombianos ha puesto a Ana y a muchos trabajadores en difíciles circunstancias; cada año miles de familias tratan de sacarle el máximo al mínimo, minimizan su alimentación, su educación y su calidad de vida, mientras otros; proclaman el triunfo y se rinden ante el gesto noble y benevolente del mandatario. 

En suma, para que dejen de matar legalmente; el gobierno podría tomar en cuenta la productividad de trabajo y realizar una mejor distribución de los ingresos a través de remuneraciones más equitativas. No se debería tener costos y precios decididos por burócratas o la inflación; se piden sueldos que permitan incrementar el desarrollo del mercado, de las familias y de la educación. Un salario de humanos, no de esclavos.

Para saber más, visite los siguientes links

http://acn.ucentral.co/actualidades/3753-lo-minimo-del-salario-en-colombia

http://acn.ucentral.co/actualidades/3848-gremios-empresariales-y-sindicatos-laborales

http://acn.ucentral.co/actualidades/3992-diana-avila-medina

 

 

ACTUALIDAD

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Asesinato legal

¿Es justo el salario mínimo?

Por: Yenny Salomón Robayo

Vivir con el salario mínimo en Colombia es una hazaña, hasta ahora, no ha habido paro ni marcha que logre concientizar a los grandes mandatarios; que este monto no alcanza para cubrir gastos como alimentación, vivienda, salud y educación. Diariamente muchos trabajadores deciden si comer o pagar un arriendo, si tener comida o ir a estudiar; y es que esto no es cuestión de ser empleado o empleador, sino de dignidad y equidad.

Asesinato legal 1Se tiene la creencia que la vida en Bogotá es más fácil; los alimentos, la salud entre otros aspectos. Eso creía Ana Cristina Alvarado, ella, se vino de su “tierrita” a la ciudad para poderle dar una estabilidad a su hija. Proveniente de Santa Clara, un municipio del departamento de Bolívar, esta mujer llegó a la capital para buscar un mejor empleo, ya que; según el presidente, ¡el aumento del salario es histórico!

-Aunque somos el mismo país, las garantías salariales en los distintos departamentos no son tan “seguras” como en Bogotá; en donde vivía, las empresas nos contratan por días. A los trabajadores no se les garantizan los parafiscales correspondientes, además, trabajamos más de ocho horas diarias y nos pagan entre $20.000 y $25.000 el turno, eso viera, eran bien negreros, si por acá llueve, por allá no escampa-.

Con lo anterior se verifica el estudio realizado por el Ministerio de Trabajo en el 2019, en donde registró que 10,56 millones de personas reciben menos de $820.000, y que solo el 15% de los trabajadores tienen un ingreso mayor a dos salarios mínimos.

Esta mujer llegó sin nada, con su hija pequeña, a probar suerte. Primero trabajó como aseadora en casas de familias; ganaba más que en su pueblo, pero, no le alcanzaba para todo lo indispensable: arriendo, servicios y un poco de comida, y es que según el Departamento Nacional de Planeación; un ciudadano que gana el mínimo gasta el 48% en vivienda, 38% en alimentación, 10 % en transporte y el 4% en “gastos varios”

Enfrentarse a una nueva cultura no es fácil. Ana y su hija buscaban una estabilidad; le habían dicho que en Bogotá pagaban todo como se debía, que le subían al sueldo cada año, que encontraría trabajo, no le mintieron; si había esto. Se pagaba lo acorde a la ley y los alimentos eran más fáciles de conseguir, no obstante, el dinero no le alcanzaba; aún decidía entre comer al desayuno o al almuerzo.

Alrededor de esto; se debe tener en cuenta que la inflación, la teoría económica (en donde los empleadores buscan la rentabilidad) y la concentración de riqueza son las principales causas de que se gane tan poco en este país. El sistema capitalista de la nación se basa en la lógica de producción y del intercambio tanto así, que la máxima autoridad garantiza salarios miserables y horarios extenuantes.Asesinato legal 3

Según la Abogada de la Universidad Nacional, Lina María Camacho, el salario mínimo no permite llevar una vida digna porque; el costo de esta equivale a por lo menos tres salarios mínimos. La privación de bienes o servicios que son importantes para el desarrollo integral de las personas genera muchas veces un impacto económico que son, en contadas ocasiones; la principal causa de hechos de violencia doméstica.

Después de unos meses trabajando en casas de familia, Ana fue recomendada por una de sus jefes a una empresa de alimentos llamada Nutriser. Pelaba entre tres y cuatro bultos de papas y, por lo menos, cinco canastas de verduras y hortalizas

-Rara vez salía temprano, ellos me decían que me podía ir hasta que acabara con todo el picado que me encargaban, lo que significaba; una o dos horas después de mi hora oficial de salida, era muy injusto a veces-. Así mismo, según el Banco Mundial; Colombia es el cuarto país más desigual del mundo, seguidos de Brasil, Panamá y Chile.

Cristian Rodríguez, politólogo de la Universidad Sergio Arboleda y Edil de la comuna seis de Soacha, afirma que; el crecimiento del salario en Colombia no ha sido significativo desde el año 1998 y, que el Banco de la República, ha manejado la inflación dentro de un margen del 2% y 4% lo que impide, que los ingresos de los trabajadores aumenten anualmente.

Asesinato legal 2Por otro lado, el Ministerio de Trabajo realizó un estudio en donde se identificaba que en el año 2000 el aumento del salario fue del 10%, en el 2005 del 6,56%, en el 2010 del 3,64% y el del 2020 de 6%. Ana se dijo a sí misma que podía vivir con esto, con poca comida, del día a día, del fiado; sin miras de poder desarrollarse cultural y educativamente sin un crédito bancario. 

Cuando llevaba cinco meses en la empresa, quedó embarazada.

-Al menos me iban a pagar mientras cuidaba a la pelada, eso es lo bueno de estar en la capital, todo es bien derechito-

Mientras la niña crecía en su vientre, ella trataba de ahorrar para su llegada, nunca pudo; por el contrario, sus compañeras en un acto de bondad le compraron ropa, alimentos y cosas de aseo personal y es que, según la Organización Mundial de Trabajadores, Colombia es el cuarto país con el salario más bajo en Sudamérica; los ingresos se evaporan en el alza del transporte, de la gasolina y de los servicios públicos.

Igualmente, el sindicato laboral CGT, ha realizado muchas encuestas para verificar todo lo que se argumenta sobre el sueldo mínimo. Ha analizado las familias, los créditos, las posibilidades de recreación, declarando así; lo injusto y lo poco de este monto. No cumple con las necesidades básicas, no deja oportunidad de desarrollo en cuanto a educación, tecnología o cultura y pone a los empleados como peones a un bajo costo.

En definitiva, la gran generosidad de los presidentes colombianos ha puesto a Ana y a muchos trabajadores en difíciles circunstancias; cada año miles de familias tratan de sacarle el máximo al mínimo, minimizan su alimentación, su educación y su calidad de vida, mientras otros; proclaman el triunfo y se rinden ante el gesto noble y benevolente del mandatario. 

En suma, para que dejen de matar legalmente; el gobierno podría tomar en cuenta la productividad de trabajo y realizar una mejor distribución de los ingresos a través de remuneraciones más equitativas. No se debería tener costos y precios decididos por burócratas o la inflación; se piden sueldos que permitan incrementar el desarrollo del mercado, de las familias y de la educación. Un salario de humanos, no de esclavos.

Para saber más, visite los siguientes links

http://acn.ucentral.co/actualidades/3753-lo-minimo-del-salario-en-colombia

http://acn.ucentral.co/actualidades/3848-gremios-empresariales-y-sindicatos-laborales

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