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“El feminismo me salvó la vida y el rap me convirtió en sobreviviente”

Ángela Quinceno (Yela Quim) y Kimberly Bernal (Kim), integrantes de la primera academia de rap feminista en Bogotá, encontraron en el rap y el feminismo una herramienta de sanación y lucha social que llegó representada en forma de arte.
A través de sus canciones buscan visibilizar y denunciar las violencias machistas que han sufrido y que siguen afrontando.

Por Andrea Carolina Tapia Godoy

El rap y la música urbana han sido escenarios en los que la presencia masculina ha arrasado dejando invisibilizadas a las mujeres pioneras y representantes del hip hop y el rap. Pero en Bogotá hay un grupo de mujeres raperas que buscan romper con ese esquema y trabajan para abrirse camino cantando contra el machismo y combatiendo sus violencias.

Yela Quim es una de ellas. Incursionó en el rap feminista influenciada por Rebeca Lane, Soy La Crew, Diana Avella, Desplante, La Mala Rodríguez y Ariana Puello y desde sus inicios la consigna ha sido la creación de música libre de estereotipos machistas y que le cante a los derechos de las mujeres.

El rap llegó a Yela con el propósito de transmitir un mensaje con enfoque de género, de ser un proceso de sanación ante las violencias que afrontan miles de mujeres a diario. Con su rapeo, al hablar de vivencias personales busca construir conciencia y rechazar al machismo con firmeza. Ella afirma que el feminismo la salvó porque le sirvió para reconocerse como víctima de muchas situaciones y que el rap le permitió pasar de ser víctima a sobreviviente. Es precisamente allí dónde estos dos caminos toman forma para ella.

El sentido social de sus letras surge al ver al rap como una forma de hacer memoria para evitar que la injusticia quede en el olvido. Es una forma de liberación y sanación personal porque al expresar las agresiones y burlarse de los estereotipos genera complicidad entre su manada, como ella llama a su grupo de compañeras.

Yela afirma que a través de sus letras siembra su identidad, pues el rap es una forma de hacer memoria y la memoria es muy importante para encontrar una verdadera reparación a la violencia que se ha vivido. “El rap y la memoria son una forma de hacernos justicia ante las violencias y situaciones injustas que hemos atravesado” nos cuenta Yela Quim.

Y es a la violencia normalizada, precisamente, a lo que ella le canta. Las canciones Soy la gorda, Despierta y Resistimos a la guerra transmiten mensajes de paz, amor, rechazo a la violencia y a la guerra, autoaceptación, burla a los estereotipos de belleza impuestos desde el machismo comercial y oposición a distintos tipos de opresiones.

A través de sus canciones, Yela quiere llevar el feminismo a la calle, a los lugares en dónde se hacen más frecuentes y más fuertes las violencias machistas para que muchas mujeres aprendan a diferenciar los tipos de violencias que han vivido y tengan valor y herramientas para actuar frente a ellas.

Así como Yela, hay muchas mujeres que han hecho del rap feminista una forma de vida y de resistencia. Una de ellas es Kimberly Bernal (Kim) y su camino musical no ha sido muy diferente. Llegó al rap influenciada por Melisa Gotas de rap, la pionera hip hop en Colombia sobre temas de feminismo. Kim afirma que ver a Melisa dejó semilla en ella y la despertó frente al machismo y los privilegios que ella no había tenido.

Kim ha ido incursionando poco a poco en el rap de forma Underground, desde las acciones pequeñas para ir transformando vidas. Ella ha buscado ir en contra de lo establecido, mezclando su música con mensajes que tengan eco; afirma que el rap es muy cercano a la calle y que la calle ha sido prohibida para las mujeres y que eso hay que cambiarlo para que las mujeres puedan ser libres en cualquier territorio.
“Desde mi territorio y mi entorno he visto como mis amigas han sido oprimidas y sometidas, empecé a  influenciar a las chicas de mi entorno, a las más cercanas, mostrando desde la cotidianidad que hay muchas formas de ser mujer” afirma Kim.

Estas dos raperas hacen parte del colectivo Líricas del Caos, una academia de rap feminista bogotana que surgió hace menos de un año y que cuenta actualmente con 25 chicas raperas y feministas, buscando deconstruir prejuicios y violencias y construir constantemente desde el feminismo. Líricas del caos se describe a sí misma como una colectiva de rap feminista que promueve una escena de Hip Hop libre de violencias machistas a través de la práctica Freestyle y la composición de líricas anti patriarcales; busca que mujeres raperas conozcan el feminismo y reconozcan los tipos de violencia machista y que muchas feministas encuentren en el rap una forma de lucha.

Yela Quim enfatiza en que aceptarse como víctimas de violencia de género no es victimizarse, es pararse desde un lugar dónde hacen una denuncia y visibilizan una realidad “exigimos justicia, verdad, reparación, memoria; eso es lo que hicimos con líricas del caos, la posibilidad de sentarnos entre feministas y raperas a dialogar sobre nuestras experiencias alrededor de la violencia” cuenta Yela Quim

Tanto Kim como Yela Quim y las integrantes de Líricas del Caos seguirán trabajando desde sus territorios, con las herramientas que tienen y su manada para construir espacios libres de violencia.

Por: Andrea Carolina Tapia Godoy

ACTUALIDAD

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“El feminismo me salvó la vida y el rap me convirtió en sobreviviente”

Ángela Quinceno (Yela Quim) y Kimberly Bernal (Kim), integrantes de la primera academia de rap feminista en Bogotá, encontraron en el rap y el feminismo una herramienta de sanación y lucha social que llegó representada en forma de arte.
A través de sus canciones buscan visibilizar y denunciar las violencias machistas que han sufrido y que siguen afrontando.

Por Andrea Carolina Tapia Godoy

El rap y la música urbana han sido escenarios en los que la presencia masculina ha arrasado dejando invisibilizadas a las mujeres pioneras y representantes del hip hop y el rap. Pero en Bogotá hay un grupo de mujeres raperas que buscan romper con ese esquema y trabajan para abrirse camino cantando contra el machismo y combatiendo sus violencias.

Yela Quim es una de ellas. Incursionó en el rap feminista influenciada por Rebeca Lane, Soy La Crew, Diana Avella, Desplante, La Mala Rodríguez y Ariana Puello y desde sus inicios la consigna ha sido la creación de música libre de estereotipos machistas y que le cante a los derechos de las mujeres.

El rap llegó a Yela con el propósito de transmitir un mensaje con enfoque de género, de ser un proceso de sanación ante las violencias que afrontan miles de mujeres a diario. Con su rapeo, al hablar de vivencias personales busca construir conciencia y rechazar al machismo con firmeza. Ella afirma que el feminismo la salvó porque le sirvió para reconocerse como víctima de muchas situaciones y que el rap le permitió pasar de ser víctima a sobreviviente. Es precisamente allí dónde estos dos caminos toman forma para ella.

El sentido social de sus letras surge al ver al rap como una forma de hacer memoria para evitar que la injusticia quede en el olvido. Es una forma de liberación y sanación personal porque al expresar las agresiones y burlarse de los estereotipos genera complicidad entre su manada, como ella llama a su grupo de compañeras.

Yela afirma que a través de sus letras siembra su identidad, pues el rap es una forma de hacer memoria y la memoria es muy importante para encontrar una verdadera reparación a la violencia que se ha vivido. “El rap y la memoria son una forma de hacernos justicia ante las violencias y situaciones injustas que hemos atravesado” nos cuenta Yela Quim.

Y es a la violencia normalizada, precisamente, a lo que ella le canta. Las canciones Soy la gorda, Despierta y Resistimos a la guerra transmiten mensajes de paz, amor, rechazo a la violencia y a la guerra, autoaceptación, burla a los estereotipos de belleza impuestos desde el machismo comercial y oposición a distintos tipos de opresiones.

A través de sus canciones, Yela quiere llevar el feminismo a la calle, a los lugares en dónde se hacen más frecuentes y más fuertes las violencias machistas para que muchas mujeres aprendan a diferenciar los tipos de violencias que han vivido y tengan valor y herramientas para actuar frente a ellas.

Así como Yela, hay muchas mujeres que han hecho del rap feminista una forma de vida y de resistencia. Una de ellas es Kimberly Bernal (Kim) y su camino musical no ha sido muy diferente. Llegó al rap influenciada por Melisa Gotas de rap, la pionera hip hop en Colombia sobre temas de feminismo. Kim afirma que ver a Melisa dejó semilla en ella y la despertó frente al machismo y los privilegios que ella no había tenido.

Kim ha ido incursionando poco a poco en el rap de forma Underground, desde las acciones pequeñas para ir transformando vidas. Ella ha buscado ir en contra de lo establecido, mezclando su música con mensajes que tengan eco; afirma que el rap es muy cercano a la calle y que la calle ha sido prohibida para las mujeres y que eso hay que cambiarlo para que las mujeres puedan ser libres en cualquier territorio.
“Desde mi territorio y mi entorno he visto como mis amigas han sido oprimidas y sometidas, empecé a  influenciar a las chicas de mi entorno, a las más cercanas, mostrando desde la cotidianidad que hay muchas formas de ser mujer” afirma Kim.

Estas dos raperas hacen parte del colectivo Líricas del Caos, una academia de rap feminista bogotana que surgió hace menos de un año y que cuenta actualmente con 25 chicas raperas y feministas, buscando deconstruir prejuicios y violencias y construir constantemente desde el feminismo. Líricas del caos se describe a sí misma como una colectiva de rap feminista que promueve una escena de Hip Hop libre de violencias machistas a través de la práctica Freestyle y la composición de líricas anti patriarcales; busca que mujeres raperas conozcan el feminismo y reconozcan los tipos de violencia machista y que muchas feministas encuentren en el rap una forma de lucha.

Yela Quim enfatiza en que aceptarse como víctimas de violencia de género no es victimizarse, es pararse desde un lugar dónde hacen una denuncia y visibilizan una realidad “exigimos justicia, verdad, reparación, memoria; eso es lo que hicimos con líricas del caos, la posibilidad de sentarnos entre feministas y raperas a dialogar sobre nuestras experiencias alrededor de la violencia” cuenta Yela Quim

Tanto Kim como Yela Quim y las integrantes de Líricas del Caos seguirán trabajando desde sus territorios, con las herramientas que tienen y su manada para construir espacios libres de violencia.

Por: Andrea Carolina Tapia Godoy

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