logo ucentral

logo sintopia acn

acnfacebookacnyoutubeacninstragram

COM_MINITEKLIVESEARCH_RESULTADOS
Joomla Categories

LogoACN Movil

fb  tweet  youtube  instagram 

BESTIÄRIO La banda bogotana de folk-punk que la está rompiendo

Su sonido bien pudo emerger de los restos de algún infausto bar gitano que sobrevivió al tiempo, a las guerras y a la peste. O de alguna esquina anónima de Chapinero. El lanzamiento de su primer trabajo Este infierno los puso a girar por un circuito de bares, casas culturales y callejones, que, siguen siendo los lugares de la música independiente por antonomasia.

ACN

Por Camilo Tovar

La financiación de Este infierno reproduce el compromiso de hacer música desde la autogestión y el espíritu do It Yourself o hazlo tú mismo” junto a la coherencia de representar lo que se canta. Tocando en la carrera séptima de Bogotá, con la inagotable variedad de público que solo brinda este espacio, consiguieron hacerse a la mitad del dinero para grabar su primer álbum, en el que las ilustraciones y el arte también van por cuenta de la banda. Autogestión y compromiso.

Sus integrantes, procedentes de antiguas bandas de distintos géneros como el Punk, el Thrash, el Psycobilly, el Rockabilly, el Hardcore y el Garage decidieron juntarse para hacer algo nuevo. Muy inspirados en la banda estadounidense Blackbird Raum, cogieron los instrumentos y se pusieron en la tarea. Acordeón, mandolina, contrabajo, banjo y el washboard (un utensilio para lavar ropa a mano que hace los acompañamientos de percusión) se convirtieron en sus principales referentes. El público local no está acostumbrado ni a ver ni a escuchar estos instrumentos, por lo que parte de la buena acogida de su álbum de presentación reside allí, en sus instrumentos, que al ser acústicos les permiten tocar en grandes escenario o hacer de la calle la tarima perfecta.

La influencia sonora de la banda va desde el folk ruso más autóctono, los Balcanes y sus ritmos que se traducen en baile y alegría, hasta la distorsión del punk inglés y la rabia chatarrera del punk medallo. De esa mezcla sonora nace la propuesta hace unos cinco años. Una década de cólera y agudeza crítica. Las letras de Bestiärio cuentan la ciudad, enaltecen la decadencia. Se toma el absurdo de vivir en este disparate llamado Colombia con la angustia que supone ser joven en tiempos de armas químicas, calentamiento global, desempleo y fútbol. La rabia de nuestra incapacidad en temas fundamentales como la contaminación y el modelo de vida que llevamos encajan a la perfección en el juego de sonidos que nos ofrece la banda; la voz rasgada, los solos de mandolina, el acordeón reivindicando que existe fuera del Vallenato, los gritos y las palabras se funden con el baile frenético y las palmas que acompañan entre cervezas y camaradería medieval. 

ACN

La terapia que para Cortázar significó escribir Bestiario (y para nosotros leerlo) se puede equiparar a la manera en que la banda abstrae la realidad y cómo el público lo asimila. Decía el argentino que al escribir su primer libro de cuentos se liberó de síntomas neuróticos que le causaban problemas, una suerte de catarsis personal, que tras la acogida de los cuentos, desembocó en lo colectivo. Sucede lo mismo cuando en una ciudad histérica y confundida se abren espectros de pensamiento que se imanan, en este caso, por el hastío y la alegría de intentar no ser parte de todo ello.

Así que si usted quiere escuchar algo nuevo, distinto y local, recomendamos a Bestiärio. Una propuesta sincera y autogestionada que deja entrever el camino que está tomando la contracultura en la ciudad. Vaya, baile un rato y olvídese del trancón, el ladrón, el alcalde, o el jefe.

 

ACTUALIDAD

ACTUALIDAD

BESTIÄRIO La banda bogotana de folk-punk que la está rompiendo

Su sonido bien pudo emerger de los restos de algún infausto bar gitano que sobrevivió al tiempo, a las guerras y a la peste. O de alguna esquina anónima de Chapinero. El lanzamiento de su primer trabajo Este infierno los puso a girar por un circuito de bares, casas culturales y callejones, que, siguen siendo los lugares de la música independiente por antonomasia.

ACN

Por Camilo Tovar

La financiación de Este infierno reproduce el compromiso de hacer música desde la autogestión y el espíritu do It Yourself o hazlo tú mismo” junto a la coherencia de representar lo que se canta. Tocando en la carrera séptima de Bogotá, con la inagotable variedad de público que solo brinda este espacio, consiguieron hacerse a la mitad del dinero para grabar su primer álbum, en el que las ilustraciones y el arte también van por cuenta de la banda. Autogestión y compromiso.

Sus integrantes, procedentes de antiguas bandas de distintos géneros como el Punk, el Thrash, el Psycobilly, el Rockabilly, el Hardcore y el Garage decidieron juntarse para hacer algo nuevo. Muy inspirados en la banda estadounidense Blackbird Raum, cogieron los instrumentos y se pusieron en la tarea. Acordeón, mandolina, contrabajo, banjo y el washboard (un utensilio para lavar ropa a mano que hace los acompañamientos de percusión) se convirtieron en sus principales referentes. El público local no está acostumbrado ni a ver ni a escuchar estos instrumentos, por lo que parte de la buena acogida de su álbum de presentación reside allí, en sus instrumentos, que al ser acústicos les permiten tocar en grandes escenario o hacer de la calle la tarima perfecta.

La influencia sonora de la banda va desde el folk ruso más autóctono, los Balcanes y sus ritmos que se traducen en baile y alegría, hasta la distorsión del punk inglés y la rabia chatarrera del punk medallo. De esa mezcla sonora nace la propuesta hace unos cinco años. Una década de cólera y agudeza crítica. Las letras de Bestiärio cuentan la ciudad, enaltecen la decadencia. Se toma el absurdo de vivir en este disparate llamado Colombia con la angustia que supone ser joven en tiempos de armas químicas, calentamiento global, desempleo y fútbol. La rabia de nuestra incapacidad en temas fundamentales como la contaminación y el modelo de vida que llevamos encajan a la perfección en el juego de sonidos que nos ofrece la banda; la voz rasgada, los solos de mandolina, el acordeón reivindicando que existe fuera del Vallenato, los gritos y las palabras se funden con el baile frenético y las palmas que acompañan entre cervezas y camaradería medieval. 

ACN

La terapia que para Cortázar significó escribir Bestiario (y para nosotros leerlo) se puede equiparar a la manera en que la banda abstrae la realidad y cómo el público lo asimila. Decía el argentino que al escribir su primer libro de cuentos se liberó de síntomas neuróticos que le causaban problemas, una suerte de catarsis personal, que tras la acogida de los cuentos, desembocó en lo colectivo. Sucede lo mismo cuando en una ciudad histérica y confundida se abren espectros de pensamiento que se imanan, en este caso, por el hastío y la alegría de intentar no ser parte de todo ello.

Así que si usted quiere escuchar algo nuevo, distinto y local, recomendamos a Bestiärio. Una propuesta sincera y autogestionada que deja entrever el camino que está tomando la contracultura en la ciudad. Vaya, baile un rato y olvídese del trancón, el ladrón, el alcalde, o el jefe.

 

ESPECIALES

PLAYLIST                                            

Logo ACN Pata Blanco


NAVEGACIÓN       

 

Inicio
Actualidad
Cultura
Opinión
Deportes


CONTÁCTENOS            

 

Conmutadores: 323 98 68 y 326 68 20
Extensión 4060 / 4063
Correo: agenciacentraldenoticias@ucentral.edu.co

© 2017 Todos los derechos reservados. ACN | Agencia Central de Noticias. Sede Norte: Calle 75 n.º 16-03 Edificio Violi piso 5, Bogotá - Colombia