El Curubito

Periódico mural y digital  de edición quincenal.  Año 3, No 11, Marzo 17 de 2017

Dar amor, constituye en sí, dar educación. Eleonor Roosevelt

Entre geles de silicona, pieles y pelcas

 

Eran las 9 de la mañana y el día no ayudaba mucho en la ciudad de Bogotá, Tina Arévalo es una estudiante egresada de la Universidad de la Sabana, donde los primeros años de su juventud la pasó rodeada entre cámaras, micrófonos y personas, pues le gustaba hacer Periodismo Cultural.

Biófilo Panclasta

 

El espacio brindado para escribir un artículo o una columna de opinión es la oportunidad perfecta para mencionar y exponer temas de interés de distintos campos y puntos de vista; también para informar y anunciar acerca de contenidos que para algunos lectores son indiferentes o que quizás no conocen.

Melgar, un lugar afrodisíaco

 

Melgar se ha convertido en los lugares más cotizados cuando se presenta la oportunidad de escapársele a la monotonía. Este municipio hace parte del departamento de Tolima, famoso por su clima y por sus deliciosos cholados, luladas, granizados, entre otras delicias.

El rock nacional está muriendo

 

El 29 de Enero del presente año los seguidores del rock, el metal y sus derivados, fuimos testigos de la muerte de Elkin Ramírez, vocalista de la banda de hard rock Kraken, fundada en Medellín en los años 80.

Entre geles de silicona, pieles y pelcas

Por Leidy Johana Castillo Betancur

Eran las 9 de la mañana y el día no ayudaba mucho en la ciudad de Bogotá, Tina Arévalo es una estudiante egresada de la Universidad de la Sabana, donde los primeros años de su juventud la pasó rodeada entre cámaras, micrófonos y personas, pues le gustaba hacer Periodismo Cultural. En sus ratos libres solía coger una hoja en blanco y diseñar cualquier tipo de boceto, que se le viniera a la cabeza.

 

La experiencia que tuvo en medio de tanto corre-corre la llevó entender como lo económico entra a jugar un papel muy importante en los medios de comunicación. Es por ello que optó por el camino del cine. La dirección de arte era una de las muchas cosas que quería aprender, estar en contacto con otra persona, acariciar su piel con la yema de los dedos mientras transformaba su personaje, la magia que crean las luces en un set de grabación, el poder de transformar la identidad de una persona, todo eso era lo que verdaderamente le apasionaba, claro está, sin demeritar el hecho de ser periodista.

 

La idea nace con ayuda de una amiga, con la que en algún momento compartió clases en la universidad. Ella estaba en la realización de un proyecto audiovisual y necesitaba personal, así que la convenció de que era la indicada para hacer toda la parte de maquillaje y vestuario de los personajes. El documental estaba basado en “pelados de parches”, es decir, Tina se encargaría del maquillaje con relación a este entorno. La periodista, la amante del arte, decidió aceptar el reto.

 

Televisión Vs Cine

 

Una y mil veces Tina prefiere el cine, porque el séptimo arte es más lento, más pausado, permite hacer películas de calidad. La forma en que esta mujer habla acerca de su oficio transpira amor hasta por los poros; es que no se le puede negar el don que tiene en sus manos, pues todo lo que toca lo convierte en algo exótico. Lastimosamente, en Colombia el maquillaje artístico no es una industria, por eso en Colombia el cine sale barato.

 

Estados Unidos y México son algunos de los países en los que se puede conseguir variedad de materiales para la caracterización de personajes. Por ejemplo, en Orlando, Florida, tienen dos casas grandísimas, donde al momento de adquirir estos kits de productos, ofrecen un curso en el cual enseñan cómo utilizarlos.

 

En los 16 años que lleva de experiencia, la vida le ha regalado el placer de sentir, de ver como una persona se dispone para ser transformada por sus manos, donde las texturas, las prótesis, los geles de silicona, el hecho de utilizar calotas (pequeños gorros que simulan la calvicie), la piel como lienzo ante el maquillaje que se va a utilizar; son estos los instrumentos, que la empoderan para llegar a la perfección de la caracterización de un personaje.

Finalmente, Tina es una mujer que ha trabajado en novelas como El Laberinto, del Canal Caracol; en Huella Latente, de Discovery Channel; y el seriado Kdabra, de la cadena Fox. Eso es algo que la enorgullece tanto, por eso quiere más y va por más.

Biófilo Panclasta

Por: Lorena Santa Romero

El espacio brindado para escribir un artículo o una columna de opinión es la oportunidad perfecta para mencionar y exponer temas de interés de distintos campos y puntos de vista; también para informar y anunciar acerca de contenidos que para algunos lectores son indiferentes o que quizás no conocen. En esta ocasión este articulo está dedicado a recordar la memoria de un personaje colombiano no tan conocido pero realmente importante y brillante.

 

La primera vez que supe de la existencia de Vicente Rojas Lizcano fue por un profesor de Sociología de la Universidad Nacional. Anarquista individualista colombiano, escritor y activista político proveniente de Chinácota, Biófilo Panclasta es el seudónimo que él mismo eligió. Biofilo, que significa amante de la vida; y Panclasta, enemigo de todo. Este estudiante de la Universidad Nacional destacó por su participación en la revolución venezolana, también por sus ideas y su relación con personajes como Lenin, Máximo Gorki y Kropotkin.

 

Sus concurridas lecturas le hicieron forjar un identidad apegada al marxismo, construyendo un pensamiento bastante particular, entre la lucha social que el incitaba y en la que participaba. Nunca fue por otros, siempre fue solo por él, argumentando dicho objetivo como un medio para sentirse vivo. Era solitario y distante de cualquier militancia política. Sus primeros acercamientos con el anarquismo los hizo en Argentina, escribiendo para periódicos especializados y siendo delegado de la Federación Obrera Regional Argentina. En Colombia no tuvo buenos ratos, siempre era desterrado de distintos países para llegar a instalarse en distintas cárceles del país.

 

Sus discursos y obras dieron paso a relaciones con militantes de grupos subversivos colombianos, con los que colaboró y luchó un tiempo por ideales en común. Aun así este articulo es un breve recorrido a los lectores que aún no conocen sobre este personaje que hace mucho tiempo vivió y sorprendió con sus brillantes pensamientos y sus diferentes posturas ante una sociedad en la que no creía.

Melgar, un lugar afrodisíaco

Por Leidy Johana Castillo Betancur

Melgar se ha convertido en los lugares más cotizados cuando se presenta la oportunidad de escapársele a la monotonía. Este municipio hace parte del departamento de Tolima, famoso por su clima y por sus deliciosos cholados, luladas, granizados, entre otras delicias.

 

 

Siendo las 12 del mediodía, las calles parecen teñirse bajo una capa semitransparente producida por el aire que atraviesa los rayos del sol. Siguiendo el camino, a la derecha, hay agua reposada en gigantescos recipientes, una combinación perfecta para tratar temas de estrés, estrés que tal vez produce tanta saturación de información en la vida citadina o en otro caso, una sobrecarga de datos y emociones. Mantener las chakras del cuerpo en constante movimiento se vuelve el pan de cada día, pero para poder sobrellevarlo quien dice que está mal una buena compañía.

 

Cae la noche y las paredes parecieran recobrar vida. Un día puedes estar en El Bosque y al siguiente en La Roca, algunas de las discotecas más reconocidas que se encuentran en Melgar. Sus sonidos ensordecedores, el humo de los cigarrillos, las tonalidades de luces en diferentes direcciones, logran sensibilizar los cinco sentidos de los cuerpos andantes. Hay una mezcla de culturas provenientes de todas partes: rolos, paisas, opitas, costeños, todo un conjunto de haceres, quehaceres y deshaceres. Todos ellos hacen de la noche algo tan mágico que hasta las estrellas parecieran estar de su lado. Para dar inicio a la noche hay que agudizar el sentido del gusto, y disponerse a consumir cualquier tipo de licor, pues hay que entrar en ambiente.

 

Mujeres y hombres mueven sus caderas al son que les toque, sus cuerpos impregnados por pequeñas gotas de sudor que se deslizan por sus rostros, sus manos, algunas en las caderas de las mujeres y otras empezando a tocar lo indebido… así empieza la noche.

 

Al pasar los días la comida era lo que menos les preocupaba. El estar en Melgar produce una paz absoluta. Caminar por el parque Rojas Pinilla, más conocido como el parque central, en cuyo alrededor normalmente se encuentran puestos de vendedores ambulantes ofreciendo empanadas, pasteles y papas rellenas; en un costado del parque, la iglesia que identifica a todo el pueblo. Así es Melgar.

El rock nacional está muriendo

Por: Lorena Santa Romero

El 29 de Enero del presente año los seguidores del rock, el metal y sus derivados, fuimos testigos de la muerte de Elkin Ramírez, vocalista de la banda de hard rock Kraken, fundada en Medellín en los años 80. La banda se consolidó a través de los años convirtiéndose en un gran exponente del rock latinoamericano y uno de los grupos pioneros del género a nivel nacional. En los últimos años, Colombia ha sido el escenario en el que se han crucificado numerosos talentos nacionales por bastantes factores que actualmente han contribuido a la desaparición del rock y metal latinoamericano.

 

El desarrollo del rock es tan precario que cada vez son más las personas que se cansan del género, abandonando, dejando de invertir en él y optando por trabajar con otras escenas.  Dentro de la lamentable problemática se ven desde músicos frustrados, hasta la falta de apoyo por parte de entidades gubernamentales como Idartes, además de la falta de apoyo del público. Estas variables son factores fundamentales que han ido matando cada vez más la escena del rock nacional.

 

Hace un mes me encontraba en un toque de metal alternativo. Lo hacía una banda de un amigo dedicada al  trash metal; pues al tal toque no llegaron ni siquiera 30 personas, pero ¿por qué? Ese es sin duda uno de los problemas que más han limitado la promoción de nuevos grupos. El cover de esa noche estaba en 10.000 pesos. Siendo objetivos, tal precio no es caro, pues gran porcentaje de ese dinero estaba destinado para cubrir los gastos de transporte, renta del lugar y futuros alquileres para los ensayos. ¿A qué voy con esto? A decir que somos el público más tacaño y el que menos apoya a nuestro talento, somos los que exigimos nuevas innovaciones, nuevos sonidos, pero no estamos dispuestos a invertir más de 5.000 pesos en un toque. Es lo contrario de lo que sucede en uno de los festivales más grandes del continente, Rock al Parque; el evento es muy concurrido por su gran logística y la asistencia de bandas de calibre mundial. Además, la entrada es gratuita. Aun así nunca estamos conformes con las convocatorias y los carteles de cada año, porque así somos, nunca nos gusta nada.

 

Por otra parte, el mal público rockero no solo es el culpable de los retrocesos que sufre este campo. Los otros responsables son los mismos músicos, medios de comunicación y organismos culturales. Hace un tiempo escuchaba a muchas personas quejarse por los sonidos de las nuevas bandas y ese ha sido el gran error, estamos cansados de los mismos sonidos; no se está negando el desarrollo de técnicas de interpretación avanzadas, pero no es suficiente para los estándares de hoy, aún seguimos esperando el nacimiento de nuevos grupos con su propio estilo y sonido, características que los cataloguen como grupos inconfundibles, bandas distinguidas como lo fueron en su momento Los Aterciopelados, La Derecha, Neurosis o Acutor.

 

Para finalizar no se puede dejar de mencionar la falta de difusión y conocimiento de los medios de comunicación. Las personas que trabajan en el área de cultura y entretenimiento no tienen ni la menor idea de la escena rockera, simplemente conocen las bandas comerciales y hablan del tema cuando de espectáculos de talla mundial y legendarios se trata, demostrando una vez que en el país no existe ambiente para el rock. El género no hace parte de esta cultura porque no lo han decidido aceptar. Aun así  promocionan el vallenato, el reggaeton y la música pop, pero el rock sin duda no es reconocido por los medios.

El Curubito es una edición de ACN Académica, programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Central.

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